Una investigación llevada a cabo por la Agencia Estatal de Administración Tributaria, junto a la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil, bajo la coordinación de la Fiscalía Europea, relaciona al exalcalde del municipio salmantino de Trabanca, José Luis Pascual, con un fraude fiscal en subvenciones de la Unión Europea para promover el empleo, que asciende a 3,3 millones de euros y que se habría prolongado durante 15 años.
La operación, realizada con la colaboración de personal del Servicio de Aduanas de Zamora, Salamanca y Valladolid, culminó esta semana con la detención de Pascual el pasado miércoles. Además, los agentes llevaron a cabo cinco registros en domicilios y locales de empresas relacionados con el detenido tanto en la provincia charra como en Zamora.
La Guardia Civil, que también investiga a su mujer, ha bloqueado 558.375 euros en 16 cuentas bancarias, además de 40 propiedades, y se incautó de 7.276 euros en efectivo. Asimismo, intervino numerosos dispositivos electrónicos y sistemas de almacenamiento masivo que están siendo analizados por los investigadores.
Según fuentes de la Guardia Civil, el detenido, presidente de tres asociaciones sin ánimo de lucro, relacionadas con la comarca de La Raya y la producción vitivinícola, solicitó más de 20 subvenciones del Fondo Social Europeo y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural entre 2010 y 2025, ayudas que tenían por objeto fomentar el empleo e incentivar el asentamiento de población en las provincias de Zamora y Salamanca.
Su mujer está investigada porque los investigadores creen que estas subvenciones fueron obtenidas con su apoyo. Él habría utilizado su cargo público de funcionario para facilitar el presunto entramado fraudulento, creando una red de empresas para desviar los fondos mediante la emisión de facturas falsas con operaciones ficticias.
Esto incluye a una compañía supuestamente dedicada a la promoción de la cooperación trasnfonteriza en más de 100 localidades de Portugal y España. De hecho, habría utilizado cuentas bancarias de varias sociedades en Portugal bajo su control, para ocultar los beneficios de la actividad delictiva.
El avance de la investigación ha permitido conocer a los agentes qué cantidades significativas de dinero se habrían destinado a inversiones inmobiliarias y, entre otras cuestiones, a la puesta en marcha de una bodega en una localidad de la provincia de Zamora, propiedad del detenido.
