MUCES quiere consolidarse no solo como una muestra en la que se proyecta lo mejor del cine europeo, sino también como un foro de reflexión, con una vocación formativa, vertientes que se impulsan a través de conferencias, debates y mesas redondas, entre otras actividades. En esta línea, las salas de La Alhóndiga acogieron ayer la celebración de un debate sobre la situación del cine europeo, que además de ser seguido en directo por más de medio centenar de personas, se grabó para su emisión en el programa “El séptimo vicio”, de Radio 3 de Radio Nacional de España.
Moderado por el director del programa, Javier Tolentino, la emisión recogió las opiniones del director de la Oficina del Parlamento Europeo en España, Ignacio Samper; el director de MUCES, Eliseo de Pablos; y Charo Alburquerque, subdirectora general de Promoción y Relaciones Internacionales del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA), así como de profesionales del cine procedentes de distintos países europeos.
El director español Pela del Álamo, la directora lituana Kristina Bousyte y la húngara Klara Farkas; el actor portugués Manuel Mesquita y la actriz lituana Jurgita Jutaita; o el productor español Pedro Hernández expresaron sus puntos de vista sobre los problemas de distribución del cine europeo, las ventajas de la versión original frente al doblaje o las dificultades para acceder a ayudas públicas.
Más allá de las definiciones meramente burocráticas o administrativas de lo que es el cine europeo, los participantes intentaron establecer unas pautas propias de estas cinematografías. “El cine europeo es un cine de autor, de calidad y de valores”, sostuvo Ignacio Samper; mientras Charo Alburquerque mantenía que es “más lento y más dialogado”. “Tiene unas señas de identidad propias; de hecho, si quitas el idioma, las películas de un país europeo no se distinguen de las de otro, pero se diferencias claramente, por ejemplo, del cine americano”, dijo Eliseo de Pablos.
Los jóvenes directores y productores, como Pela del Álamo o Pedro Hernández, coincidieron en que burocráticamente es difícil y largo acceder a las ayudas públicas, “aunque es lógico que haya un procedimiento”, admitía Hernández. Otro de los temas que se abordaron en el debate fue la subtitulación de películas extranjeras para su proyección en versión original, una práctica muy poco extendida en España. “Los distribuidores tienen pánico a los subtítulos, porque en este país hay un rechazo por parte del espectador a un sistema que requiere un esfuerzo extra”, comentó el director Pela del Álamo, para añadir que desde su punto de vista, “es una cuestión de educación, porque toda la gente joven se ha acostumbrado a ver las series norteamericanas en el ordenador, y las ven con subtítulos sin ningún problema”.
