Los trabajos de traslado de algunas de las piezas más importantes del arte sacro español comienzan hoy en el interior del Monasterio de San Salvador (Burgos) cuando toque desmontar lo que desde hace cinco meses constituye una de las exposiciones más importantes del panorama cultural español: ‘Monacatus’.
La última edición de las Edades del Hombre, realizada en el interior del milenario monasterio benedictino, ha centrado las miradas durante cinco meses en esta pequeña localidad de la provincia de Burgos que ha sabido aprovechar, con creces, las sinergias de un evento al que han acudido miles de visitantes.
Desde que fuese inaugurada el pasado 22 de mayo, han sido miles las personas que se han acercado hasta Oña para conocer de cerca la calidad de las obras de la exposición. Según los últimos datos, la cifra de visitantes se sitúa sobre las 200.000 visitas lo que supera las expectativas puestas en marcha desde la Fundación de las Edades del Hombre. Satisfacción compartida desde el Ayuntamiento de Oña que ha visto convertido en realidad, lo que hace tan solo unos meses era un sueño, y un importante reto.
Arturo Pérez, alcalde de Oña, es consciente del impacto económico que ‘Monacatus’ ha tenido para Oña y de que, de ahora en adelante, «tocará seguir trabajando para situar a Oña en el mapa». Así, explicó que los beneficios para esta pequeña localidad y para toda la comarca «han sido inmensos» por lo que entiende que la exposición ha influido de manera «muy importante» en la vida de los vecinos de esta pequeña población del norte de Burgos.
«Oña se ha beneficiado, pero también lo han hecho localidades vecinas como Frías, Poza de la Sal y Briviesca», comenta Pérez, quien explica que todavía no se ha hecho el balance final de las cuentas, si bien es cierto que «con la crisis que hay la gente ha podido hacer negocio porque los restaurantes han estado llenos día sí, día también». Asimismo, el regidor explica que se han creado 70 puestos de trabajo que han permitido «dar un respiro» a muchas familias en la situación por la que atraviesa actualmente España.
‘Monacatus’ ha cambiado a Oña y Oña a ‘Monacatus’. Así lo entienden quienes desde hace más de un año han estado trabajando para conseguir que una población de apenas 1.200 habitantes pudiese acoger autobuses y turistas de todo el país. Para ello, fue necesario ampliar la capacidad hotelera, por lo que en los últimos meses abrieron dos nuevas casas rurales y un hostal al ver en la muestra un momento idóneo para nacer. «La capacidad hotelera es la que es, pero creo que estamos servidos», concretó el edil.
Rebajes de bordillos, arreglo de alcantarillado, adecuación del entorno urbano y una limpieza general fueron algunos de los arreglos previos para los que el Ayuntamiento de Oña tuvo que solicitar un crédito de 154.000 euros, que después fue abonado por el Gobierno regional, en parte. Con el montante también pudieron pagar los gastos de una nueva Oficina de Turismo por lo que desde el consistorio se sienten «más que satisfechos» con el resultado, si bien es cierto que les hubiera gustado que ‘Monacatus’ hubiera podido prolongarse unos meses más.
El milenario monasterio de San Salvador ha dado cobijo durante los últimos meses a las que se consideran algunas de las obras más importantes del arte sacro español. ‘La Oración en el Huerto’, de Francisco Goya y Lucientes de 1819; el ‘Cristo de San Salvador’, de Juan de Montejo; ‘La Anunciación’, de Pedro Berruguete o el ‘Agnus Dei, de Zurbarán’, han sido algunas de las obras que han permitido que cientos de visitantes quedasen asombrados por la calidad de la exposición.
‘Monacatus’ ha ahondado, además, en la historia de los cenobios, para mostrar la soledad de espacios que durante siglos han servido para el retiro espiritual de religiosos, así como de símbolo de poder de monarquías como la de los primeros reyes de Castilla. El Libro de horas de Fernando I de León o el Libro Becerro de San Millán de la Cogolla son algunos de los volúmenes expuestos para dar a conocer la relación de aquellos que gobernaron y la comunidad.
Sin lugar a duda, una oportunidad única para contemplar en un mismo espacio auténticas maravillas del arte sacro encumbradas por artistas de la talla de José de Ribera, Alonso Berruguete o El Greco, entre otros, que serán desmontadas hasta ocupar una nueva edición de Las Edades del Hombre en Arévalo.
Aprovechar la oportunidad.- Los vecinos de Oña sienten cierta tristeza por el traslado de la exposición. Son muchos a los que les hubiera gustado que la muestra permaneciese unos meses más, «pero no hay dinero en el pueblo para mantenerlo», indica el alcalde de la localidad, Arturo Pérez. «Nos hubiera gustado que se prolongase y yo mismo me puse en contacto con Patrimonio, pero no hemos podido hacer nada porque se trata de un tema económico», añadió el alcalde.
Decenas de autobuses y vehículos se agolpan a las puertas de San Salvador. Quedan horas para que la muestra eche el cierre definitivo. Mientras los restaurantes y bares de la localidad siguen llenos, y confían que «el tirón» de ‘Monacatus’ les dure mucho tiempo. Han conseguido situar a su pueblo en el mapa y devolver a San Salvador el lugar que un día ocupó. Confían en que, de ahora en adelante, quienes acudieron a ver la muestra vuelvan al pueblo para poder mantener las infraestructuras creadas con la que consideran que ha sido «su gran oportunidad».
