El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, indicó que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pondrá fin hoy a la legislatura del “paro”, la “desigualdad” y la “corrupción” con la firma de la convocatoria electoral para el 20 de diciembre. Sánchez destacó que los socialistas ofrecerán a los ciudadanos para los próximos cuatro años la derogación de la reforma laboral, la creación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, la universalización de la educación de 0 a 18 años y el establecimiento de un plan de repatriación para los jóvenes emigrados.
Ante los miembros de las Juventudes Socialistas de España, que celebraron este fin de semana su Conferencia Política en la Universidad de Alicante, Sánchez estimó que las elecciones del 20 de diciembre serán “importantes” y “transcendentales” porque España se juega “mucho”. Así, dijo que la juventud se juega “un futuro para la mayoría para las próximas generaciones mejor del que ofrece la derecha” y porque existen “desafíos que tienen que ver con la globalización, la revolución tecnológica, cambio climático, desigualdad que es el principal desafío”, agregó.
Asimismo opinó que frente a la derecha que ofrece “una actitud resignada”, el PSOE ofrece “una actitud valiente”, en la que la envergadura de los desafíos: “no nos atenaza, nos motiva”. Y por eso, “vamos a ofrecer un cambio valiente y seguro. Coherente con los valores socialdemócratas. No merece ser presidente del gobierno quien apela a la debilidad de la sociedad como el miedo, merece la pena quien está pegado a las fortalezas de la sociedad que son muchas, la inteligencia, la valentía y el coraje”.
Asimismo, Pedro Sánchez se mostró convencido de poder ganar las elecciones y afirmó que “las reformas en España han llegado de la mano de gobiernos socialistas”. Por ello, dijo que Felipe González creó la España de los derechos, José Luis Rodríguez Zapatero la de las libertades y que a su generación le corresponde crear la España de las oportunidades. En ese sentido, señaló que los cuatro retos para los próximos diez años serán la falta de oportunidades, la desigualdad, la confianza y la convivencia entre españoles en este sentido.
Sobre el primero insistió en que derogará la reforma laboral que “recupere los derechos laborales y que acabe con un contrato que ha instituido el despido libre entre los jóvenes como el contrato de emprendedores”. Acerca de los retos de desigualdad, Sánchez puntualizó que 3,7 millones de españoles son parados de larga duración, por lo que anunció que habilitará un proyecto para incrementar en 200.000 plazas la Formación Profesional y con un plan para que los jóvenes afectados por la burbuja inmobiliaria, que dejaron sus estudios, puedan en seis meses lograr la cualificación profesional necesaria.
En materia de confianza subrayó: “soy un político limpio, que dirige un partido limpio y que aspira a liderar un gobierno limpio. Y a aquél que se cruce en ese reto, en cuanto vea a alguien vinculado a casos de corrupción, tarjeta roja y fuera del PSOE”.
