Castilla y León es una de las tres comunidades de España que no se verá obligada a readaptar su plan de reequilibrio porque ya era suficientemente austero. Así lo dijo la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, al término del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), donde votó a favor de los nuevos objetivos de estabilidad marcados por el Gobierno central para controlar el déficit público por «responsabilidad» y porque «es una señal inequívoca» para los mercados financieros.
En la reunión se aprobaron por unanimidad las modificaciones del Acuerdo Marco sobre Sostenibilidad de las Finanzas Públicas, y Del Olmo destacó la necesidad de votar a favor porque «es una señal inequívoca para los mercados financieros que todos apoyemos la reducción del déficit público a pesar de no estar de acuerdo en muchas cuestiones». Entre ellas, denunció la tardanza del Gobierno en tomar las medidas necesarias y el hecho de que los grupos de trabajo constituidos en el seno del Consejo no hayan terminado sus propuestas ni éstas hayan sido discutidas. «Ha sido un ejercicio de prudencia y responsabilidad», subrayó consciente de que «hay que apretarse el cinturón, especialmente en 2011». «Cualquier otra postura», añadió, «no hubiera sido bien interpretada por los mercados financieros porque hay una falta de confianza tremenda.
Sin embargo, las modificaciones aprobadas ayer sobre el Acuerdo Marco de Sostenibilidad de las Finanzas Públicas no afectarán a la Comunidad. El plan de reequilibrio de Castilla y León, aprobado el pasado 22 de marzo, «sigue siendo igual de válido». «No tenemos que tomar ninguna medida adicional», destacó la consejera, y subrayó que «es un ejemplo de que Castilla y León apuesta por la austeridad y nunca ha agotado el límite máximo de endeudamiento». Sólo Castilla y León, Asturias y La Rioja se han librado de actualizar sus respectivos planes.
Según el Ministerio, en estas tres comunidades los objetivos en sus respectivos planes «continúan siendo coherentes con el nuevo marco de consolidación fiscal». Ayer sí se aprobaron los planes de reequilibrio de Cataluña, Baleares, Valencia, Andalucía y Canarias.
El acuerdo ratifica la voluntad de las comunidades de adaptar sus objetivos presupuestarios para 2010-2013 a la nueva senda de reducción del déficit. En 2011, las autonomías deberán reducir el gasto en 1.000 millones adicionales sobre lo previsto. Así, los nuevos objetivos pasan del 1,7 por ciento del PIB al 1,3 en 2011; y se mantienen los de 2012 y 2013 en el 1,3 por ciento y el 1,1 por ciento, respectivamente. El objetivo final es llegar al ejercicio 2013 con un tres por ciento de déficit público. En este punto, la consejera resaltó que «no es igual el esfuerzo que tiene que hacer el Gobierno que el de las comunidades, es desequilibrado, ya que es mucho mayor para las autonomías», recordando que el del Estado será del 4,3 por ciento del PIB.
Además, arrancó a la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, el compromiso de trasladar a las comunidades autónomas las estimaciones «aproximadas» respecto a las liquidaciones de los años 2008 y 2009, las entregas a cuenta de los años 2011 y siguientes y los anticipos que establece el nuevo modelo de financiación autonómica. «Necesitamos datos para hacer los presupuestos con más garantías y cumplir los objetivos, creo que es un compromiso importante para Castilla y León», destacó Del Olmo.
