El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha conocido esta semana la cuantía económica de las ayudas a la industria agroalimentaria concedidas durante el año pasado y que en la provincia suma la cantidad de 5,8 millones de euros repartidos entre 25 proyectos empresariales.
Esta cantidad supone el 5,18% del total de ayudas repartidas en la Comunidad Autónoma, por encima del porcentaje que ha correspondido a provincias como Ávila y Salamanca.
Los 25 proyectos subvencionados por la Administración regional, a través del Instituto Tecnológico Agrario de la Consejería de Agricultura y Ganadería, han supuesto una inversión de más de 23 millones de euros.
Por número de proyectos Segovia es la quinta provincia de Castilla y León, donde se registraron un total de 262, destacando los 51 de Valladolid, 48 de Palencia, 39 de Salamanca y 36 de Burgos. La provincia más favorecida ha sido Palencia, que acapara el 30% de las subvenciones en 2010.
Con estas partidas se ha facilitado la creación de 604 puestos de trabajo en Castilla y León, el 70% jóvenes menores de 40 años en el medio rural.
La Consejería de Agricultura y Ganadería considera que la industria agroalimentaria es un sector estratégico para la Comunidad Autónoma y el objetivo de las ayudas es fomentar la inversión y seguir mejorando la competitividad de las empresas. De esta manera persiguen fortalecer a este sector que cuenta con más de 3.200 empresas y una producción bruta de 9.500 millones de euros de facturación a la salida de fábrica, que genera el 30% del valor añadido bruto y es la rama de actividad más importante de la industria manufacturera regional.
La Consejería que dirige la segoviana Silvia Clemente ha incrementado la subvención a aquellas sociedades que adquieran sus materias primas de agricultores y ganaderos de la región, a las empresas que hayan formalizado contratos homologados así como las industrias que pertenecen a la marca de garantía ‘Tierra de Sabor’, enseña creada para distinguir los productos agroalimentarios de calidad y para dar confianza al consumidor.
Por sectores, destacaron los derivados de cereal, pan, galletas y pastelería, seguido del lácteo y el denominado “Otros”, que incluye subproductos y artículos de IV y V gama, productos preparados para el consumo rápido.
