Su nombre es Carla Muñoz, tiene 18 años y es de San Rafael (Segovia). Actualmente es novillera sin picadores y próximamente partirá a tierras americanas para perseguir un sueño: hacer carrera en el difícil mundo taurino. La joven segoviana es consciente de la exigencia de la profesión, pero es todo un manantial de ilusión. De sus comienzos, objetivos y próximos compromisos habla Muñoz.
“He crecido rodeada de una gran afición al mundo del toro. Desde muy pequeña sentí una atracción especial por todo lo relacionado con la tauromaquia y, con el paso de los años, esa admiración se transformó en una vocación firme y en un sueño que hoy sigo persiguiendo con la misma ilusión que el primer día”, explica sobre su decisión para querer iniciarse en este mundo; y añade: “La afición me viene desde muy pequeña. Siempre he tenido mucha cercanía con el mundo del toro y recuerdo que cada vez que había algún festejo cerca de donde vivo quería ir a verlo. Era algo que me llamaba mucho la atención y que vivía con mucha ilusión. Con el paso de los años, esa afición no solo se mantuvo, sino que fue creciendo cada vez más. Mientras otras aficiones iban y venían, la del toro seguía estando ahí y cada vez con más fuerza. Llegó un momento en el que ya no me conformaba con verlo desde fuera. Quería aprender, entender mejor la profesión y probarme a mí misma. Fue entonces cuando con 13 años decidí apuntarme a una escuela taurina. Creo que ese fue un de los momentos que más marcó mi camino, porque pasé de ser una aficionada a empezar a vivir el toreo desde dentro, aprendiendo lo que realmente exige esta profesión”.
«Cuanto más conocía este mundo, más claro tenía que quería dedicarme a él»
La embelesadora llamada del toro. “A medida que iba entrenando y conociendo más este mundo, tenía todavía más claro que quería seguir avanzando y formándome. Lo que empezó siendo una afición acabó convirtiéndose en una vocación y en un objetivo por el que trabajo cada día. Cuanto más conocía este mundo, más claro tenía que quería dedicarme a él. Quería ponerme delante, sentir esa responsabilidad y luchar por abrirme camino.”, sostiene la joven novillera. ¿Quiénes son sus referentes?: “Me gustan los toreros que tienen personalidad propia y que son capaces de transmitir al público. Creo que son los que dejan huella, porque más allá de los triunfos o de los resultados, consiguen que la gente recuerde lo que ha visto en la plaza. Esos toreros que tienen una forma de interpretar el toreo muy definida y que son capaces de emocionar manteniéndose fieles a ella”. Con todo ello, Muñoz es consciente de las dificultades de esta profesión: “No es nada sencilla y precisamente eso hizo que la decisión tuviera todavía más valor. Sabía que me esperaba mucho esfuerzo, pero también que era algo que realmente me hacía feliz”.
La sanrafaeleña detalla sus comienzos y su paso por diferentes centros taurinos: “Mi formación ha pasado por varias etapas importantes. Comencé en la Escuela Taurina Provincial de Segovia, donde tuve la suerte de aprender junto al matador de toros Ruiz Muñoz, una persona que me aportó conocimientos fundamentales durante mis primeros pasos. Posteriormente también formé parte de la Escuela Taurina de Navas del Rey, donde continué creciendo y adquiriendo experiencia. Actualmente entreno bajo la dirección del matador de toros Miguel Maestro, quien es el encargado de mi preparación. Su experiencia, exigencia y dedicación están siendo fundamentales en mi evolución. Con él trabajo tanto la técnica como la preparación física y mental, aspectos imprescindibles para afrontar esta profesión”.
Muñoz se prepara par ir abriéndose camino poco a poco. Sobre si ve que haya diferencias a la hora de entrenar siendo chica, comenta: “Personalmente no. Cuando uno quiere dedicarse a esto sabe perfectamente lo que exige esta profesión. El entrenamiento, la disciplina y la preparación tienen que ser iguales para todos. Es verdad que las mujeres hemos tenido que abrirnos camino en un mundo históricamente muy masculino, pero cada vez hay más ejemplos que demuestran que el sitio se gana delante del toro. Al final lo que cuenta es la preparación y la capacidad de responder cuando llega la oportunidad”.
«Cuando estás empezando, cada festejo cuenta y cada tarde te ayuda a seguir formándote como torero»
La novillera segoviana debutó en público el 2 de mayo de 2024 en Villanueva de Perales (Madrid). “Fue una fecha muy importante porque suponía dar un paso que llevaba mucho tiempo esperando”, subraya; y continúa rememorando: “Recuerdo perfectamente los nervios de aquella mañana y también la ilusión de saber que por fin llegaba el momento de demostrar todo el trabajo realizado durante tanto tiempo. Son días que quedan grabados para siempre porque marcan un antes y un después”. Asimismo, hace un recorrido por otros cosos donde ha trenzado el paseíllo: “He tenido la oportunidad de torear en distintas plazas que me han permitido seguir creciendo y avanzando. He toreado en San Rafael, que siempre tiene un significado muy especial para mí por ser mi pueblo, además de Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara), Carboneras de Guadazaón (Cuenca), Becerril de la Sierra (Madrid), Santa Olalla (Toledo) o Villalba de Duero (Burgos), entre otras. Cada una de esas tardes ha sido importante porque me ha permitido seguir evolucionando, aprender cosas nuevas y afrontar situaciones diferentes. Cuando estás empezando, cada festejo cuenta y cada tarde te ayuda a seguir formándote como torero”.
DEBUT DE LUCES EN PERÚ
Ahora prepara un desplazamiento a América en busca de nuevos compromisos, pero no es la primera vez que ha viajado a este continente. “Uno de los momentos más significativos que he vivido hasta ahora fue mi debut de luces en Perú. Además de suponer un paso muy importante en mi carrera, tuvo un significado especial por ser en América, una tierra con una enorme tradición y afición taurina”, destaca Muñoz; y valora: “Poder cruzar el océano para vestirme de luces por primera vez y hacerlo ante una afición tan entregada fue una experiencia que recordaré siempre y que me hizo crecer tanto como torera como a nivel personal. Son oportunidades que marcan y que refuerzan aún más las ganas de seguir avanzando en esta profesión. Ha sido una experiencia muy enriquecedora porque me permitió conocer otra forma de vivir la tauromaquia y comprobar el enorme cariño que existe hacia los toreros españoles”. Ahora espero aprovechar al máximo esta estancia y seguir sumando tardes que me permitan continuar evolucionando como torera”.
¿Cómo se presenta el verano?: “Me gustaría que fuera una temporada que pudiera seguir dando pasos adelante. De momento hay varias fechas y posibilidades por concretar de cara a los próximos meses, por lo que espero poder anunciar pronto nuevos compromisos. Sería una gran ilusión poder volver a vestirme de luces ante los aficionados de mi tierra y compartir con ellos la evolución que he ido experimentando en este tiempo. Al final torear cerca de casa siempre tiene algo diferente, se vive con una responsabilidad especial, pero también con un cariño difícil de encontrar en otros sitios”.
.Cada tarde, cada tentadero y cada oportunidad enseñan algo diferente, y ahora mismo mi prioridad es seguir formándome, creciendo y ganándome un sitio poco a poco. Soy consciente que todavía tengo mucho camino por recorrer y mucho que aprender, pero también tengo muchas ganas de seguir trabajando y demostrando la ilusión con la que afronto esta profesión. Mi objetivo es continuar evolucionando paso a paso, sin prisas, pero sin dejar de crecer. Ojalá sea una temporada que me permita seguir disfrutando de lo que más me gusta y seguir acercándome poco a poco a las metas que me he marcado”.
«Esto acaba de empezar. Lo mejor, espero, está todavía por llegar»
No esconde su intención de verse de luces en plazas de la provincia. Por eso, hace un llamamiento: “Me gustaría trasladar un mensaje a la afición y a los ayuntamientos segovianos, invitándoles a seguir contando con nuevas oportunidades para quienes aspiramos a abrirnos camino en esta profesión. La continuidad de los festejos y el compromiso con quienes empiezan resulta fundamental para poder mantener vivo el interés por esta tradición y seguir impulsando la celebración de festejos es fundamental para seguir formándonos y demostrando la evolución en la plaza”.
Para terminar, Muñoz incide en que “soy consciente de que todavía queda muchísimo por aprender, pero también tengo claro que pocas cosas pueden igualar la ilusión con la que afronto cada entrenamiento y cada oportunidad que aparece”; y concluye: “Me gustaría recalcar que esto acaba de empezar. Lo mejor, espero, está todavía por llegar”.
