Pablo Caballero es pintor y profesor de artes plásticas. Lleva muchos años enseñando a niños y jóvenes a expresarse a través de la pintura o la cerámica desde los cursos que realiza en su academia Espacio Arte. “Los campamentos de artes ayudan a desarrollar la creatividad de los chicos y chicas. Es increíble lo que son capaces de hacer los niños cuando les das las herramientas y las técnicas que les ayudan a expresar lo que ellos quieren, lo que ellos llevan dentro. La creatividad que tienen los niños es fantástica, y a través de la pintura o de la cerámica se expresa”.
Pablo lamenta “el error gravísimo que está cometiendo el actual sistema educativo, que ha eliminado la posibilidad de que los niños desarrollen su creatividad, tanto en la pintura como en la música o en la literatura. Les estamos privando de desarrollar una faceta que nos hace únicos a los seres humanos, que es la creatividad”.
“Un campamento de este tipo permite explorar esa faceta en los chavales, -continúa Pablo- y cuando ven los resultados de su propia creatividad se quedan muy satisfechos. De alguna manera les damos la oportunidad de encontrar un camino que el actual modelo educativo les ha cerrado. Por no hablar de las habilidades que recuperas cuando trabajas el barro con las manos, o cuando preparas un lienzo o unos colores, o cuando usas un pincel para plasmar en un cuadro una idea. Son habilidades que tenemos y que desgraciadamente pierde la mayoría de los chicos porque no les damos la oportunidad de probar”.
“Trabajar con las manos es algo especial. Ahora que vivimos la explosión de las tecnologías, de las pantallas y de las creaciones de IA, poder realizar algo con tus manos, que sale de tu interior, que es único y que lleva impresa tu personalidad, tiene mucho valor. Cuando los chicos ven lo que son capaces de hacer con unas témperas o unas acuarelas, o un trozo de arcilla… eso no lo puede sustituir ninguna inteligencia artificial. Además, cuando al final ves un cuadro tuyo, o una pieza de cerámica en casa de tus padres o de los abuelos y dices “eso lo he hecho yo” te da una satisfacción muy especial. Una sensación de orgullo muy gratificante”.
