Jose Sol es testigo directo de que existe otro mundo, inaccesible para la inmensa mayoría de los mortales, donde impera el lujo y la exclusividad, donde el alquiler no representa un problema, como tampoco la factura de la luz o el colegio de los niños. Un mundo con el que tiene contacto este empresario madrileño de ascendencia extremeña y afincado en Londres, al que algunos llaman el ‘mesías’ del jamón, o el cortador de las ‘celebrities’. Porque la lista de personalidades e iconos mundiales a los que ha conocido o para los que ha trabajado es muy extensa. Y de todos ellos, él destaca a uno: David Beckham, del que solo tiene palabras amables y al que califica como la mejor persona de esta elite tan lejana para la población común. José Sol fue quien adquirió, le vendió y cortó el jamón de la firma segoviana Monte Nevado tras la petición que le hizo el ex del United y Real Madrid para agasajar a su suegro, el padre de Victoria Beckham. Hablamos con este empresario madrileño que vivió en Segovia (Riaza, donde mantiene una casa), experto en reinventarse y que casi vale más por lo que calla que por lo que cuenta.
Porque son numerosas las cláusulas de confidencialidad que ha tenido que firmar en su trayectoria este embajador del jamón desde que despegara su empresa ‘Spanish Ham Master’ tras la chispa que supuso que fuera contratado por el Manchester United como proveedor oficial. Desde entonces ha recibido múltiples llamadas de los habituales séquitos que le han situado frente a personajes planetarios como Will Smith, Margot Robbie -de quien confirma que es real para los escépticos-, Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Quentin Tarantino, la Casa Real británica o el ex primer ministro Boris Johnson, las carreras de caballos de Ascot, el Royal Albert Hall, la final de la Champions, United, City, etc.
Un largo etcétera donde debe incluirse además gente de mucho poder, grandes fortunas o políticos que exigen la máxima discreción y que sus nombres no salgan a la luz. Hasta en pleno vuelo en un avión privado ejerció su profesión Jose con la obligación de no contar jamás quiénes iban en ese avión. “Fue una experiencia y una cosa de locos porque en un avión privado, con la cocina tan pequeña, es una aventura cortar jamón. Hay clientes muy excéntricos y que se pueden permitir todo lo que quieran. Y si quieren que les corten un buen jamón en pleno vuelo, pues lo contratan”, explica aquel episodio.

El jamón segoviano
“Me llamó de repente Beckham un domingo por la noche diciéndome: ‘Oye, necesito un jamón que sea especial para mi suegro’. Y así es como surgió la historia del jamón de Monte Nevado, que es una empresa que está haciendo las cosas muy bien. Como era un regalo pensé en ellos por la buena presentación y los detalles, que sepas que va a gustar. Tuve la suerte de estar en el jurado que eligió su jamón como el mejor del año 2025. Probamos 30 piezas sin saber de qué marca eran y ganó el suyo”. Así recuerda Sol la elección de la firma afincada en Carbonero el Mayor para obsequiar al padre de la ex Spice Girls.

Son más de cuatro años los que trabaja para la familia Beckham. Asegura que David es un enamorado de la cocina española y que es raro el mes que no acude a su casa a cortar alguna exquisitez del producto típico nacional. Con la tortilla de patatas adquiere ya tintes de devoción, y como cuenta Jose, en su último cumpleaños se presentó en su casa con dos cocinadas por su mujer que tuvieron enorme éxito. “Me dio un gran abrazo. Se le caían los lagrimones con la tortilla de mi mujer. Tengo una foto de aquello con una dedicatoria muy amable suya. Una vez me llamó y me dijo: ‘Hola Jose, estoy en Barcelona. Dime dónde puedo comer la mejor tortilla de patatas y comprar un lomo’. Quería algo auténtico, no un restaurante pijo”. Con el tiempo, de la prestación del servicio se pasó a una cierta amistad debido a la accesible personalidad del exfutbolista, como analiza Jose. “He conocido a muchas estrellas y gente conocida en todo el mundo y él es la mejor persona de todas. No he encontrado a nadie mejor. Muy cercano desde el minuto uno. Conmigo siempre ha tenido muchas atenciones. Es mi mejor cliente, pero es un gran tipo y muy familiar. La primera vez que me contrató era Año Nuevo, me dio las gracias por ir y me regaló un vino. Sin las gafas no vi bien la botella, que era un Ribera del Duero que costaba 600 euros. Como ellos cenan pronto, me fui a las 21.00 y me dio tiempo de cenar con mi familia. No pudo despedirse de mi pero al día siguiente desde su móvil me envió un mensaje muy cariñoso. A los seis días comenzó a seguirme en redes sociales e imagínate. Tiene 90 millones de seguidores y sigue a 500”.
También recuerda el mencionado cumpleaños con ilustres invitados, alguno vino en avión privado desde Nueva Zelanda, dice, y Beckham le pidió al sommelier del televisivo cocinero Gordon Ramsay -que le gestiona su bodega-, que le sirviera a Jose, que estaba cortando platos para la comida, una copa de vino para brindar juntos. Ese vino costaba 5.000 euros.

Los duros comienzos
Jose Sol ya es toda una institución en su gremio, un hueco que le costó labrarse, según narra. En febrero de 2010 aterriza en Reino Unido como jefe de ventas de una empresa jamonera que busca expansión pero que al poco de llegar allí decide cerrar ese proyecto, así que tiene que decidir entre volver a España y conservar su trabajo o arriegar y emprender por su cuenta. En ese instante, como él mismo reconoce, no tenía ni idea de cómo se corta un jamón pues estaba más vinculado a la parcela del marketing y las ventas, así que cada vez que regresaba a España aprovechaba para recibir cursos y formación. “Un abogado me encargó para una fiesta en una mansión que le cortara tres jamones y yo ni sabía que se cobraba por eso”.
Vio una oportunidad, convenció a su mujer, y se lanzó. Ya con los dos niños en Reino Unido, hasta tuvo que trabajar en el puerto de Southampton cargando y descargando coches en barcos, ganándose un sueldo necesario para poder vivir mientras su sueño daba los primeros pasos: una empresa que introdujera jamón de calidad y que ofreciera servicios como el corte, eventos, etc. Él es el único que se atrevió -sigue siendo el único, apostilla- pues no era un mercado cómodo, dominado por el prosciutto italiano. Nadie sabía nada del jamón ibérico de bellota hasta que Sol se convirtió en su embajador una vez creada su empresa Spanish Ham Master. “Fueron tiempos duros. Tenía que dar de comer a mi mujer y mis hijos mientras hacía ruido para montar la empresa. Conseguí que me contrataran los Hombres G en un concierto en Londres y poco a poco fui creciendo”, echa la vista atrás en los albores de su misión de ‘britanizar’ el jamón ibérico.
El momento que cambia su vida, según apunta, es cuando el Manchester United lo nombra proveedor oficial después de una primera presencia en un partido en el que recibía al Real Madrid. “En Inglaterra necesitas una referencia para comenzar y ser el cortador del Manchester me abrió puertas, me posicionó estar en los palcos. Por ejemplo, lo de Beckham llega porque alguien le da mis referencias”. Llama la atención que diga que él no se dirigió a los españoles de allí, sino a los británicos porque estaban más interesados. De hecho, considera que fuera se valora mucho más su calidad y su historia, mucho más que en España, donde la gente no suele estar dispuesta a pagar por dicha calidad. “Los españoles no sabemos valorar un producto tan importante”.
Cuestionado sobre lo que supone estar a centímetros de tales personajes de talla mundial, contesta que es algo a lo que no termina de acostumbrarse y que no le ha cambiado su ego. “Siempre digo que yo no soy grande, son grandes mis clientes. Le suelo decir a mi mujer: ‘la cantidad de caviar que tengo que tomar para llevar un plato de lentejas a casa’, porque vivo una realidad paralela con mis clientes que es otro mundo. De todas formas, las anécdotas más curiosas son con gente que es menos conocida”. Alguna incluso peligrosa que no se puede contar, de ahí lo de que vale más por lo que calla.

De entre los que sí son muy conocidos, guarda muy buen recuerdo de Will Smith, quien le pareció un tipo muy afable. “Es el típico amigo guasón, vacilón. Me habló en una especie de ‘español-yanqui’ y fue muy agradable. Me hizo mucha ilusión conocerle porque yo era fan de pequeño de la serie del Príncipe de Bel Air. Tuve tan buen rollo con él que ni me fijé en que estaba allí Margot Robbie, que fue ella la que se acercó”.
Otro punto álgido fue cuando le llamaron para las carreras de Ascot. “Te puedes imaginar estar allí cortando jamón para la reina de Inglaterra, un momentazo”. O su encuentro con Quentin Tarantino, de quien señala que en un evento muy privado en Londres se pasó media noche haciéndole fotos, intentó cortar él, le medía los cuchillos… y el chef que le contrató le dijo que igual lo fichaba para alguna de las películas del director, quien parecía asombrado con las patillas a lo Curro Jiménez del protagonista de esta historia.
Jose Sol, de 53 años y ascendencia del pueblo extremeño de Bienvenida, tiene una estrecha vinculación con Segovia. Cuando trabajaba en Madrid en González Byass vivía en Galapagar pero decidió mudarse a Segovia, en concreto Riaza. Antes, desde Madrid, ya había hecho alguna excursión ya que ve Segovia como un templo culinario. Allí pasó unos años que conserva en la memoria con mucho cariño. “Tengo muy buenos recuerdos de Riaza. De hecho mis hijos, aunque físicamente nacieron en Madrid, tienen la partida bautismal de nacimiento como segovianos. Sigo teniendo casa familiar allí aunque vamos poco”, confiesa. Además, su hermana Pilar vive y trabaja en Segovia capital, como comercial del sector de la alimentación.
En apenas unos días, el 10 de junio, Jose Sol regresará a Segovia para una visita a las instalaciones de Monte Nevado aprovechando que tiene un evento en la embajada de Reino Unido en Madrid con motivo del cumpleaños del rey Carlos y volverá a llevar a la marca segoviana.

¿Beckham en Segovia?
Precisamente Monte Nevado ha pedido a Jose Sol su intermediación para recibir en la sede de Carbonero el Mayor a David Beckham y mostrarle los entresijos de la empresa del jamón que regaló a su suegro. No hay todavía confirmación, según comenta Sol, pero conversó con él y el exfutbolista parece interesado, y más si se le convence con un buen cochinillo y una tortilla de patatas de alta gama.
Pese a haber conquistado la cima, su carácter inconformista le lleva a la caza de nuevos desafíos y medita trasladarse a Tailandia para abrir una oficina y ayudar a empresas españolas que quieran establecerse en el sudeste asiático, retomando su faceta comercial. El Brexit, los nuevos impuestos a las grandes fortunas que han propiciado su desbandada…, vislumbra que su estancia en Londres puede estar agotada. Lo que nunca se agotará será su respeto y pasión por un producto que es seña de identidad española ni su agradecimiento a personas especiales como David Beckham.
