El Balonmano Nava deberá seguir peleando por su continuidad en la Liga Asobal. El conjunto segoviano cayó derrotado por la mínima (36-35) en su visita al Recoletas Atlético Valladolid en la última jornada liguera y, pese a depender de sí mismo para sellar la permanencia matemática, acabó condenado a disputar la eliminatoria de promoción por el descenso. Una parada providencial de Juan Manuel Bar sobre el lanzamiento final de Joao Bandeira privó a los naveros de un empate que hubiera significado la salvación directa y trasladó toda la presión a un play out en el que se medirá al Agustinos Alicante. Sobre tierras vallisoletanas, un protagonista por encima de todos: Nico Giraldez. El guardameta local se convirtió en el gran héroe de la primera parte para el equipo de David Pisonero, un auténtico quebradero de cabeza para Balonmano Nava, especialmente en los primeros compases del encuentro, donde marcó el ritmo con sus intervenciones.
El inicio fue fulgurante por parte del conjunto vallisoletano, con un parcial de 5-0 condicionado por la sequía goleadora visitante y hasta dos lanzamientos de siete metros errados por Nava, que se toparon una y otra vez con un Giráldez inspirado, encadenando hasta cinco paradas consecutivas en ese arranque. Esa superioridad obligó a Carlos Villagrán a solicitar tiempo muerto para intentar frenar la sangría y reordenar a los suyos. Tras la pausa, Nava logró mejorar sus prestaciones, con Joao Bandeira liderando la ofensiva segoviana y aportando claridad en el ataque. El partido entró entonces en una fase de alternativas, con goles rápidos en ambas áreas y un ritmo mucho más alto, donde los ataques se imponían a las defensas. Aun así, Atlético Valladolid seguía manteniendo la iniciativa en el marcador, encontrando espacios con facilidad y aprovechando sus opciones, con Buda también entrando en juego bajo palos.
Superado el ecuador del primer tiempo, un Balonmano Nava obligado ante lo que había en juego dio un paso adelante y firmó un parcial de 3-0 que le permitió recortar diferencias y colocarse a dos goles, obligando ahora a David Pisonero a detener el partido para cortar la inercia visitante. El choque subió en intensidad, con ambos equipos respondiendo golpe a golpe y sin un dominador claro durante varios minutos. Sin embargo, Giráldez volvió a aparecer en el momento clave, alcanzando ya las once paradas y sosteniendo a Atlético Valladolid en los momentos de mayor presión, permitiendo recuperar una ventaja de cuatro tantos. A pesar de ello, Nava no se descompuso. Con Rui Baptista y Pancho Ahumada aportando profundidad y soluciones en ataque, el conjunto segoviano siguió compitiendo con personalidad hasta lograr llegar al descanso con empate (17-17).

La segunda parte arrancó con la misma igualdad que había marcado el final del primer tiempo. Los goles se sucedían en ambas porterías y ninguno de los dos equipos conseguía romper el partido. En ese intercambio constante de golpes, el Balonmano Nava logró ponerse por delante por primera vez en el encuentro, alimentando las esperanzas de una permanencia que parecía al alcance de la mano. La reacción vallisoletana no tardó en llegar. Aprovechando una exclusión de Pablo Herranz, el Atlético Valladolid recuperó el control del marcador y encontró espacios en la defensa navera para volver a tomar ventaja. Pese a ello, los segovianos se mantuvieron en la pelea gracias al acierto ofensivo de Rui Baptista, que permitió a los de Carlos Villagrán seguir con opciones pese a verse varios goles por debajo.
Con el paso de los minutos, los locales dieron un nuevo estirón y alcanzaron una renta de cuatro tantos a poco más de diez minutos para el final.
Sin embargo, Nava no bajó los brazos. Una defensa más intensa y el liderazgo de Edu Reig en ataque impulsaron la reacción visitante, que fue recortando diferencias hasta situarse a un solo gol. El propio Reig firmó después el tanto del empate cuando el encuentro entraba en su último minuto, un resultado que en ese momento aseguraba la permanencia matemática de los segovianos con Cangas imponiéndose a Puente Genil.
Pero aún quedaba una última posesión para los vallisoletanos, que volvieron a adelantarse y dejaron toda la temporada en una acción final para Nava. El conjunto segoviano dispuso de un último ataque para rescatar el empate, pero la parada de Bar al lanzamiento de Joao Bandeira certificó la victoria del Atlético Valladolid por 36-35 y dejó al Balonmano Nava sin el premio de la permanencia directa. Después de una temporada de altibajos, el conjunto segoviano deberá afrontar ahora una eliminatoria de promoción por la salvación frente al Agustinos Alicante, una última batalla en la que estará obligado a dar su mejor versión para conservar su plaza en la máxima categoría del balonmano español.
