El joven apuñalado en Valladolid en febrero de 2025 ha admitido haber pertenecido a los ‘Dominican Don’t Play’ y achacó la agresión sufrida por otros jóvenes, presuntamente integrantes de los ‘Trinitarios’, a un enfrentamiento entre bandas latinas. Así lo declaró este jueves durante la primera sesión del juicio que se desarrolla en la Audiencia Provincial contra tres miembros de esta segunda organización, que se enfrentan a 11 años de cárcel cada uno por un delito de homicidio en grado de tentativa, y dos años más por otro de robo con intimidación.
No obstante, este último delito quedó en entredicho al negarlo la víctima y reconocer que se lo inventó durante la fase de instrucción para “no preocupar a su familia” por su relación con estas bandas.
La víctima, apuñalada en la espalda por un arma blanca que “puede ser un cuchillo o una navaja de 15 ó 17 centímetros”, caminaba por la calle López Gómez a las 23.30 horas del 22 de febrero de 2025, al parecer con otros dos jóvenes, que negaron su pertenencia a los DDP, y no muy lejos, otros dos conocidos. En ese momento se encontraron con los tres acusados, J.Y.C.L., J.C.O.L, y M.Y.G.V., con quienes discutieron acaloradamente. Tras ello, sus dos acompañantes huyeron del lugar a la carrera y, siempre según su testimonio, los agresores aprovecharon para atacarle, lo que provocó que fuera golpeado por un coche que circulaba por la calzada y cayera al suelo de bruces, dejando la espalda hacia arriba.
Según su testimonio ante el fiscal y los abogados defensores, uno de ellos le intentó “apuñalar unas 20 veces, pero solo tres entraron”, mientras los otros le sujetaban y le agredían, pero sin armas. “Solo uno se atrevió a sacar la navaja”, recordó.
“Me vieron solo y vinieron a por mí. Me eché para atrás, me golpeó un coche y caí de frente y mi espalda quedó para ellos. Siempre me acordaré de la cara del que me apuñaló. Fue una pelea de tres para uno”, comentó en el juicio. También señaló que estas personas pronunciaron las palabras ‘Patria’ y ‘Popote’, con las que los Trinitarios advierten de un posible ataque.
A consecuencia de los hechos, la víctima tuvo que ser tratada y precisó para la completa cura de sus lesiones de 30 días, de los cuales cuatro son de perjuicio grave y los 26 restantes de moderado. Los acusados, todos mayores de edad y sin antecedentes penales, estuvieron en prisión preventiva.
De los otros tres jóvenes que testificaron, amigos de la víctima, uno admitió haber huido cuando vio a uno de los agresores “meterse la mano dentro de un bolsillo de la cazadora, como para sacar un arma”. “Yo no quería que me robaran ni me hicieran daño”, esgrimió, siempre negando su pertenencia a alguna banda latina.
El tercero de ellos, con una orden de alejamiento en vigor con uno de los acusados, señaló que él iba más adelantado y no vio nada. Preguntado por si es el “cabecilla” de los DDP en Valladolid, negó este extremo y señaló que “no iba con las víctimas y no había quedado con ellos” y que el encuentro fue “fortuito, justo cuando sucedieron los hechos”. Similar fue la respuesta del cuarto testigo, que iba con el anterior, y que dijo que habían quedado con sus amigos en una discoteca y “se los encontraron antes de forma casual”, también justo en el momento en que ocurrió la agresión. Señaló que ha sido juzgado y cumple condena por pertenencia a DDP y banda armada, pero insistió en que “no sabe nada de este caso”.
Progresión de bandas latinas
También testificaron un agente de Policía Local y dos de Nacional.Uno de los agentes de la Policía Nacional señaló que ese mismo día ya sospecharon que se podría tratar de una posible pelea de grupos juveniles de carácter violento al ver el atestado. Gracias a la identificación de los jóvenes supieron que la víctima y sus cuatro acompañantes pertenecían a los DDP, debido a todo el trabajo realizado por los servicios de información, principalmente desde 2022, año desde el que hay una “progresión en el tiempo”.
De hecho, comentó que desde 2022 a diciembre de 2024 se imputaron a 17 miembros de DDP, de los que “hoy algunos de ellos son víctimas de los hechos que se juzgan”, y que quedaron “descabezados”. “La identificación de estos tres se debe a una operación policial previa. Hay una labor anterior. En el atestado se hace referencia a ese historial de porqué consideramos que la motivación del suceso es por la pertenencia de unos y otros a estos dos grupos”.
Explicó que la primera línea de investigación en este caso es que en el grupo de víctimas se encontraba “el líder de DDP, el tercero de la jerarquía y algunos miembros con un papel preponderante en la organización”, algo que los testigos negaron. Con esta premisa, “lógicamente la primera suposición es que los agresores son Trinitarios”.
