Hasta hace apenas unos años, Bizum era poco más que una herramienta para dividir cenas entre amigos, pagar un regalo compartido o devolver rápidamente dinero a un familiar. Una década después de su nacimiento, la plataforma española de transferencias instantáneas afronta ahora el que probablemente sea el reto de entrar de lleno en el comercio físico y competir con la tarjeta bancaria y con sistemas ya plenamente asentados como Apple Pay o Google Pay.
El pasado 18 de mayo comenzó oficialmente el despliegue del pago presencial con Bizum en España. El sistema permitirá pagar en establecimientos físicos acercando el teléfono móvil al terminal de cobro mediante tecnología NFC, en una experiencia prácticamente idéntica a la del pago contactless actual. El despliegue será progresivo y dependerá tanto de las entidades bancarias como de los comercios que decidan incorporar el sistema.
En la avanzadilla se encuentran entidades como CaixaBank, BBVA, Banco Sabadell y Bankinter, mientras el resto de bancos prevé incorporarse entre junio y octubre. Paralelamente, Bizum prepara el lanzamiento de Bizum Pay, su propia cartera digital, cuya llegada a las tiendas de aplicaciones está prevista para el 1 de junio.
31 millones de usuarios
Bizum cuenta ya con más de 31 millones de usuarios y más de 100.000 comercios adheridos en internet. La plataforma ha conseguido convertirse en un hábito cotidiano para millones de españoles y ahora pretende trasladar ese éxito al comercio presencial.
Sin embargo, la situación en la calle resulta algo más compleja. Un pequeño muestreo realizado entre consumidores segovianos refleja que muchos usuarios no perciben todavía una ventaja clara frente al pago tradicional con tarjeta, especialmente desde que el contactless se ha convertido en un gesto casi automático.
Y es que la rapidez con la que se ejecutan las compras pagando con los actuales sistemas de pago es toda una ventaja. La sensación se repite entre los compradores, que consideran que la tarjeta sigue siendo más rápida o más cómoda, mientras otros aseguran que podrían utilizar Bizum únicamente en comercios de confianza o negocios habituales, pero no necesariamente en grandes superficies.
El pequeño comercio, clave
Y es en ese escenario en el que Bizum puede ‘colarse’ por la gatera de los grandes sistemas de pagos y cobros, ya que el pequeño comercio podría convertirse en uno de los principales aliados del sistema por una razón económica, ya que cada vez que un cliente paga con tarjeta, el comercio asume determinados costes asociados a la operación. Aunque las comisiones de intercambio están limitadas por normativa europea, los establecimientos pagan diferentes tarifas vinculadas al uso de terminales de pago y a la gestión de las operaciones bancarias. En pequeños negocios, bares o cafeterías, donde los márgenes son reducidos y abundan los pagos de escasa cuantía, cualquier reducción de costes puede resultar relevante, y no son pocas las tiendas que señalan que no se aceptan pagos con tarjeta por importes menores a diez euros.
El despliegue será progresivo y dependerá de cada banco, de los TPV disponibles y de los comercios que decidan incorporarlo
En los comercios de proximidad la sensación es de que Bizum puede ser una buena noticia, siempre que la implantación sea razonablemente sencilla. José Domingo Pardillos, al frente de la Librería Entre Libros, destaca que “nosotros ya llevamos un tiempo que ofrecemos la posibilidad de que los clientes nos paguen con Bizum, y es un sistema que me parece bien porque facilita las ventas”. No hay que olvidar que las librerías también venden de manera física en presentaciones o ferias de libros, “y ya nos ha pasado en alguna presentación de que algunos lectores nos han pedido pagar con Bizum ya que no tenían la tarjeta a mano”.
Y en cuestiones de dinero en efectivo, no parece fácil que vuelva a dominar el sistema de pagos, ya que desde la pandemia se produjo un cambio en las preferencias de los clientes, “y ahora el 70 por ciento de las compras se realizan a través de la tarjeta”.
Liquidez inmediata
La empresa tecnológica Worldline, especializada en servicios de pago y una de las compañías que ya trabajan en la implantación del sistema en Castilla y León, sostiene que el nuevo modelo permitirá a los comercios ofrecer “experiencias de pago fluidas” y mejorar la rapidez en caja.
La compañía destaca además otra cuestión especialmente sensible para muchos negocios como es la liquidez inmediata. Frente a otros sistemas de pago donde la liquidación puede demorarse, Bizum permitirá que el dinero llegue prácticamente al instante a la cuenta del comercio.
La principal ventaja para muchos comercios de proximidad podría no estar en la rapidez del pago, sino en la liquidez inmediata de las operaciones
En grandes cadenas o supermercados, la percepción cambia. La experiencia de compra en grandes superficies como Mercadona ya está extremadamente automatizada y optimizada. El pago contactless funciona con rapidez, y no parece sencillo que el sistema de Bizum pueda implantarse si n se aporta alguna ventaja diferencial.
Además, la implantación no será inmediata ni homogénea. Desde Bizum explican que cada entidad financiera decidirá los sectores, los territorios y el cronograma de despliegue. Algunos clientes podrán acceder antes al sistema a través de las aplicaciones de sus propios bancos, mientras otros utilizarán directamente Bizum Pay. La Cámara de Comercio ha señalado este hecho a través de su presidenta, ya que a los usuarios les bastará con disponer de la aplicación del banco o de herramientas como Bizum Pay, que operarán de forma similar a una tarjeta virtual integrada en el teléfono móvil para poder efectuar sus pagos a través de este procedimiento.
Un sistema seguro, pese a detectarse algunos fraudes en ventas por internet
El crecimiento de Bizum también ha llevado a las autoridades y entidades financieras a reforzar las recomendaciones de seguridad. El Banco de España ha advertido en distintas ocasiones sobre fraudes vinculados al uso de esta herramienta, especialmente en operaciones entre particulares y compraventas por internet, aunque insiste en que el sistema es seguro desde el punto de vista técnico.
Entre las prácticas más habituales figura el llamado ‘Bizum inverso’, en el que un supuesto comprador envía en realidad una solicitud de dinero en lugar de un pago, de manera que la víctima acaba autorizando la transferencia sin darse cuenta. Las recomendaciones pasan por revisar siempre las operaciones antes de aceptarlas y desconfiar de mensajes urgentes o inesperados, especialmente en plataformas de segunda mano o contactos desconocidos.
“Un paso más hacia la digitalización”
La presidenta de la Cámara de Comercio de Segovia, María José Tapia, considera que la llegada de Bizum a los comercios físicos responde más a la evolución natural de los medios de pago y a la transformación digital del consumo que a una demanda concreta planteada por el propio sector comercial, enmarcando la implantación del sistema dentro de un cambio de hábitos cada vez más evidente entre los consumidores.

La responsable de la Cámara recuerda que los pagos realizados con teléfonos móviles han crecido de forma constante en los últimos años. Según los datos que maneja la institución, entre 2022 y 2024 los pagos efectuados mediante móviles en tiendas físicas pasaron del 4 al 7% del total, aunque todavía representen un porcentaje reducido frente a otros métodos de pago tradicionales.
Para Tapia, el principal valor de Bizum en esta nueva etapa será ofrecer una alternativa más dentro de un ecosistema de consumo cada vez más digitalizado. “Se trata de poner las máximas facilidades a los clientes, y en este sentido ampliar las formas de pago va en esta línea”, explica.
María José Tapia: “Los pequeños negocios no pueden ni deben quedarse al margen de estas nuevas formas de pago. es necesaria la información”
La presidenta de la Cámara considera además que Bizum parte con una ventaja importante respecto a otras plataformas tecnológicas, como es su enorme implantación previa entre los consumidores españoles. “Bizum es utilizado por alrededor de 30 millones de personas y es una marca ya conocida por el usuario, por lo que el salto al pago en tiendas físicas resulta mucho más sencillo que introducir una plataforma completamente nueva”, afirma.
A su juicio, la incorporación de Bizum a los establecimientos físicos podría beneficiar especialmente al pequeño comercio y a la hostelería, sobre todo si finalmente permite reducir determinados costes asociados a los pagos con tarjeta bancaria. “Es previsible que suponga una reducción de las comisiones frente a los medios de pago tradicionales, ya que introduce un elemento de competencia en un mercado dominado durante años por muy pocos operadores internacionales”, apunta.
Tapia reconoce, no obstante, que las comisiones bancarias continúan siendo una de las principales preocupaciones para muchos negocios, “y teniendo en cuenta que las condiciones económicas dependen de cada banco, la recomendación es hablar directamente con la entidad para conocer costes y cómo se integrará en el TPV”, explica.
Otro de los aspectos que destaca es la rapidez del sistema. Según subraya, una de las ventajas para los comercios será que “el cobro es inmediato y el dinero llega directamente a su cuenta”, algo especialmente relevante para pequeños establecimientos y negocios con márgenes ajustados.
En cualquier caso, la presidenta de la Cámara insiste en que la clave para que el sistema termine implantándose con normalidad pasa por la información y la adaptación progresiva de comerciantes y clientes, “ya que muchos comerciantes no están habituados todavía a usar este tipo de herramientas y es fundamental quitar miedos y aplicar automatismos”, señala. n
