El sociólogo e investigador sobre el mercado de trabajo, los jóvenes y la Formación Profesional (FP) Oriol Homs apostó por el cambio de inercia cultural en las empresas y en los centros formadores para mejorar el mercado laboral. En este sentido, incidió en la necesidad de colaboración entre centros y empresas para lograr buenos trabajadores, tal y como lo expuso en la jornada sobre ‘Cambios en los Perfiles Profesionales y Necesidades de FP en Segovia. Perspectiva 2030’, celebrada este martes en Segovia.
El evento, impulsado por CaixaBank Dualiza y la Federación Empresarial Segoviana (FES), permitió a los asistentes comprobar que, tal y como sostuvo Homs, las empresas necesitan trabajadores porque hay más puestos de trabajo que jóvenes para trabajar. El mercado de trabajo “ha cambiado muchísimo” y las empresas, para asegurarse su mano de obra, necesitan llegar a los centros de formación para que los jóvenes lleguen a las empresas “bien formados”.
Para ello, afirmó, “es necesaria” la colaboración de centros y empresas “para conjuntamente ambos poder hacer buenos trabajadores”. De esta manera “aseguramos el trabajo para las empresas y los centros ganan en prestigio porque son los que aportan mano de obra cualificada a las empresas”, añadió el sociólogo.
“Tenemos una formación basada en teoría y práctica y es muy buena” pero, aseguró, “no es suficiente”, porque no hay jóvenes y “hay que asegurar que se queden en las empresas”. Para eso, la empresa “ha de participar en la formación”. “Los perfiles son los mismos, pero haciendo cosas diferentes”, indicó, sin olvidarse de los perfiles relacionados con las TIC o con la inteligencia artificial que, aseguró, “no se dan para mucha gente”. “Son los perfiles clásicos, pero con el contenido cambiado”, concretó.
Inteligencia artificial
“Estamos asustados por la inteligencia artificial, pero como hay más puestos que trabajadores, no hay problema”, confirmó Homs, mientras explicaba que la inteligencia artificial “no está claro que vaya a sustituir a los trabajadores”, sino que va a cambiar el contenido del trabajo. “Desde que se inventó internet ha aumentado el empleo en toda Europa”, tranquilizó el sociólogo.
“No podemos seguir haciendo lo mismo de siempre, sino afrontar el cambio” con perfiles polivalentes que sepan manejarse con las herramientas existentes y las que están por venir. “Estamos pensando en superespecializar a la gente, pero si una persona saber hacer mucho de muy poco, vamos mal”, indicó. “Lo mejor es que sepa un poco de todo y mucho de una cosa”, y cambiar en función de como vaya yendo la empresa.
Por último, subrayó que estamos en un cambio de sociedad, pasando de la industrial a la digital y de conocimiento, lo que supone “muchos cambios, entre otros en las culturas”. En este escenario, los trabajos clásicos “quedarán residuales” y, señaló, “habrá que asegurar el crecimiento y fortalecimiento y que consigan, a través de aprendizaje, tener relevo”. Hay oficios que aparecen como poco atractivos, pero “son muy importantes”.
Por ello, concluyó Homs, “hay que mejorar las condiciones de trabajo, adaptarse a las necesidades de la gente y cambiar la forma de organizarse” y expresó que se tiene que ayudar a las empresas pequeñas a crecer para pasar a medianas porque si no, lamentó, “no podrán aguantar el cambio y desaparecerán”.
