El presidente del Consorcio Provincial de Medio Ambiente, Mario pastor de la Curz, cuenta a El Adelantado los principales retos del reciclaje doméstico en Segovia.
— ¿Qué es el Consorcio y para qué sirve?
—Es un ente dependiente de la Diputación del que somos socios todos los ayuntamientos y mancomunidades de la provincia. Su función es recoger envases y papel en los pueblos, salvo en Segovia y en La Granja, y encargarse del tratamiento de todos los residuos de la provincia en las plantas de tratamiento de Los Huertos.
— ¿Cuál es el principal problema del sistema de residuos?
— La escasa concienciación de la gente, que mezcla las cosas. Cuanto más separado viniera todo, abarataría algo el coste. Además, la ley se está complicando mucho y eso encarece el tratamiento.
—¿Los segovianos reciclamos peor que antes?
—Se recicla mejor en invierno que en verano. En verano se triplica la población y yo creo que estamos más concienciados los que vivimos aquí que los que vienen de fuera.
— ¿Qué diferencia hay entre un punto limpio y un área de aportación?
— Un área de aportación es un sitio donde se dejan residuos sin necesidad de tener una persona para mantenerlo abierto. Vamos allí a recoger con un calendario anual. La frecuencia depende de la población de cada municipio. Un punto limpio, en cambio, está atendido por una persona para separar los residuos. La mayor parte de los puntos limpios los gestionan directamente los propios ayuntamientos. En las áreas de aportación nosotros nos traemos los residuos a la planta y allí hacemos la separación.
— Hay 96 áreas de aportación, pero no existe un mapa público. ¿Cómo puede saber un vecino dónde está la que le corresponde?
— Cada ayuntamiento las ha hecho para sus vecinos. Es una gestión municipal, no del Consorcio. Si la gente quiere enterarse de dónde está el área de aportación de su pueblo, debe preguntar en el ayuntamiento. En los pueblos casi todo el mundo sabe dónde está. No se hace público de forma general porque, si no, la gente iría allí a tirar cosas de cualquier sitio.
— Los ciudadanos tenemos un montón de dudas sobre qué reciclar y dónde. ¿Cómo se puede mejorar esta información y quién debe ser responsable de mejorarla?
— Eso es a nivel Ministerio y luego lo transmiten a la Junta. Hoy se puede reciclar casi todo. Pero las empresas también tienen responsabilidad. Reciclar una rueda cuesta mucho. Todos los sitios donde se compran ruedas ya te cobran el plus de reciclaje. Lo que pasa es que si tú vas a un supermercado y las compras, luego ya no vuelves a llevarlas. Con las lavadoras pasa exactamente igual. La empresa que te la pone está obligada a quedarse con la vieja e igual pasa con los colchones. Pero bueno, eso no lo hace casi nadie. Nosotros los recogemos, pero van al vaso de rechazo y ocupan mucho espacio. La Junta está trabajando para colaborar con una empresa de reciclaje de colchones, pero aún no lo tenemos.
— ¿Dónde deben dejarse los residuos peligrosos, como baterías, pinturas o aceites industriales?
— Gestionamos residuos sólidos urbanos, residuos de una casa, para entendernos. Los residuos peligrosos los debe gestionar un gestor autorizado. En Los Huertos no estamos autorizados para residuos peligrosos ni industriales.
— ¿Qué porcentaje de los residuos que entran en Los Huertos acaba reciclado?
— Del residuo sólido urbano normal, lo que es la basura normal, acaba reciclado sobre un 40%. El otro 60%, más o menos, va a rechazo. En envases del contenedor amarillo se recicla prácticamente el 90%. Del vidrio y del papel que va en sus contenedores se recicla el 100%. Otra cosa es el papel o los envases que vienen mezclados con la basura, porque llegan muy sucios y tienen menos valor.
— ¿Cómo va la implantación del contenedor marrón?
— Se ha puesto en La Atalaya y en la capital. Ahora mismo creo que no hay ninguna mancomunidad ni ningún ayuntamiento más que lo haya puesto. El Espinar está trabajando en ello. En la planta hemos hecho una línea de tratamiento de materia orgánica que ha costado unos tres millones de euros, con una subvención de fondos europeos.
— ¿Por qué están cerrados?
— El contenedor marrón debe estar cerrado porque, si no, nos echan ahí de todo y cuando vienen impropios, el residuo no se puede considerar materia orgánica. Es competenca de los ayuntamientos y se da acceso a quien quiera hacerlo bien. Cada ayuntamiento tiene que decidirlo. Es mejor que en un pueblo vayan 20 y lo hagan bien que 200 y lo hagan mal. Esto es cuestión de concienciación y de tiempo.
– Si tuviera que pedir una sola cosa a los vecinos, ¿cuál sería?
— El mejor residuo es el que no se genera. Pero, si se genera, que procuren echar cada fracción en su sitio. Y en el papel, que doblen las cajas, las aplasten, igual que con los envases, en particular los bricks. Que no llenen los contenedores de aire.
