El consejero de Cultura, Turismo y Deporte en funciones, Gonzalo Santonja, visitó este viernes las obras de la primera fase de la ampliación y modernización del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, ubicado en la localidad vallisoletana de Simancas. Creado en 1988 y adscrito a la Dirección General de Patrimonio Cultural, el centro se ha consolidado desde su apertura como “referencia nacional e internacional” en palabras del director general de Patrimonio, Juan Carlos Prieto, pero “se había quedado en cierto modo fuera del tiempo”, apuntó Santonja, antes de recalcar que “había que afrontar su remodelación con una actuación integral, para ponerlo en el siglo XXI, con la tecnología y con los medios más avanzados”.
Para ello, el Gobierno regional ha invertido 1.928.740 euros para la construcción de un nuevo volumen adosado a la fachada noreste, que facilita el acceso de mercancías mediante un nuevo punto de entrada rodado, mejorando las operaciones logísticas del centro. Este espacio, adaptado a la normativa de accesibilidad actual, permite una redistribución interior para optimizar el trabajo en los talleres de restauración.
El proyecto, ejecutado por la empresa Gómez Crespo, también ha puesto especial énfasis en la integración del edificio en su entorno paisajístico, aprovechando su ubicación privilegiada sobre el valle del Pisuerga, apostando por una arquitectura funcional y eficiente, donde la luz natural juega un papel fundamental tanto en el diseño como en la actividad diaria de los restauradores, favoreciendo condiciones óptimas de trabajo y reduciendo el consumo energético. El director de obra, Alfonso González Gaisán, explica que la obra, en su primera fase, “está prácticamente terminada”, a falta de la urbanización exterior y de algunos remates de pintura, de forma que “el edificio ya va a estar funcionando”.
Herramientas de vanguardia
Tras esta primera fase, que ha permitido añadir nuevos espacios al centro con una superficie de 836 metros cuadrados, le seguirán otras dos, una de ampliación a través de dos construcciones anexas y la tercera de remodelación del edificio actual.
Además, según explicó Santonja, en el marco del Proyecto KHN Retech, puesto en marcha por la Junta de Castilla y León en colaboración con el Gobierno de Aragón y la Xunta de Galicia, se realizarán inversiones en equipamiento por valor de casi 1,7 millones de euros.
En este sentido, recientemente se ha contratado la adquisición por valor de 393.000 euros de un equipo de microscopio electrónico de barrido con detector de rayos X con EDS, que permitirá el análisis elemental de pigmentos aplicados sobre madera y otros materiales orgánicos, típicos en obras y objetos patrimoniales. Esta herramienta permitirá abordar los trabajos de restauración “con mayor precisión y excelencia”, según Prieto.
Además, se han destinado 1.314.223 euros a la compra de un vehículo equipado como laboratorio móvil de diagnóstico y análisis del patrimonio para la obtención de datos de bienes muebles e inmuebles, que permitirá disponer de un sistema de evaluación de bienes culturales flexible, adaptable a las circunstancias sobre el terreno y que facilitará una gestión patrimonial inteligente, eficaz y eficiente.
Prieto detalla que este “laboratorio móvil” les permitirá desplazarse a las localidades y a los bienes culturales con las herramientas de uso cotidiano, pero a pequeña escala (escáner, drones, pequeños microscopios y otros materiales de análisis y trabajo) para realizar “las primeras estimaciones y pequeñas intervenciones”, agilizando todo el proceso y con la garantía de que “lo que se ejecuta, se hace con el máximo rigor”.
