El aumento del consumo durante el primer semestre del año para evitar el alza del IVA a partir del 1 de julio disparó la recaudación de este tributo entre enero y junio un 88,2 por ciento en Castilla y León, hasta los 504,4 millones. Este factor ayudó de forma importante a incrementar los ingresos en las arcas fiscales del Estado, ya que en el conjunto nacional aumentó un 31,4 por ciento (24.472 millones).
Esta podría ser la primera consecuencia de los cambios normativos aprobados en materia tributaria el pasado diciembre por el Gobierno, aunque de forma indirecta, ya que creció el consumo nacional hasta el 1 de julio, debido a que el ciudadano prefirió adelantar al primer semestre algunas compras para evitar el alza del IVA.
Este importante incremento se debió también, según el Ministerio de Economía y Hacienda, al descenso de las devoluciones anuales y al crecimiento de los ingresos derivados del cobro de aplazamientos concedidos en 2009.
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) merece también una mención especial, puesto que se vio beneficiado de la eliminación parcial de la deducción de los famosos 400 euros y del aumento al 19 por ciento del tipo aplicable a las rentas de capital. Esto se traduce en un ligero aumento entre enero y junio de este gravamen del 1,3 por ciento respecto al mismo periodo de 2009, algo que sin embargo supone ingresar 785,1 millones. En España, el incremento del IRPF fue algo superior, del 3,6 por ciento, hasta los 30,2 millones.
Así, la suma del IVA y el IRPF representa 86 de cada cien euros por impuestos del Estado en Castilla y León. El resto se lo reparten el Impuesto de Sociedades, Impuesto de la Renta de los No Residentes (IRNR), Impuestos Especiales, Aduanas, y otros. En total, los ciudadanos de la Comunidad aportaron a las cuentas públicas a través de tributos 1.493,5 millones, un 20,3 por ciento más que en el primer semestre de 2009, mientras que en el conjunto nacional el incremento fue de la mitad, un 10,4 por ciento.
En la Comunidad, la mayor parte se ingresó en las arcas fiscales del Estado en los tres primeros meses del año, con 1.070 millones, un trimestre que resultó más positivo en este ámbito que entre abril y junio, periodo en el que entraron 423 millones. A diferencia que en Castilla y León, en España el montante se repartió, con algo más de 40.000 millones en la primera mitad del semestre, y casi 33.000 en la segunda.