Endesa ha completado hoy el derribo de las chimeneas de su central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil (León), después de que en la voladura del pasado 12 de febrero quedasen en pie unos 80 metros de una de esas dos torres que, ahora sí, ya han pasado a la historia.
Un mes y medio después de esa primera voladura, se ha completado el proceso, con la detonación, a las 12 horas, de 365 kilos de explosivos, completando así el dispositivo que comenzó a primera hora de la mañana, y en el que de nuevo se establecieron varios perímetros de seguridad en torno a la chimenea y a la propia central.
Ahora solo queda una pequeña base, que los operarios de la empresa Recifemetal, que se encarga de las labores de desmantelamiento, eliminarán con máquinas, finalizando así el proceso de derribo de las chimeneas de las que, durante años, salió el humo de esta central térmica, símbolo del pasado minero e industrial de la comarca de Bierzo.
