La política económica desde el siglo XIX en España ha estado basada en la defensa de los sectores monopolísticos: los bancos, las eléctricas y las petroleras, así como en la protección de los sectores económicos avalados por la burguesía catalana y vasca. Una historia que se repitió en la Dictadura de Primo de Rivera y se acentuó durante la Dictadura Franquista.
Con este Gobierno también la historia de la protección de los grupos monopolísticos y la industria de la periferia peninsular se repite en contra de los intereses de los ciudadanos y de las regiones menos favorecidas. El rescate a la banca tras la crisis de del 2008 supuso la cifra de 71.833 millones de euros según el Tribunal de Cuentas y que pagaron los ciudadanos. Mientras que en 2025 los grandes bancos (Santander, BBVA, Caixabank, Bankinter, Banco Sabadell y Unicaja) tuvieron unos beneficios de 34.000 millones de euros (+7% con relación al año 2024 con 31.700 millones). El Banco Santander tuvo un beneficio de 14.101 millones de euros (+12% más que en 2024), BBVA 10.511 millones en 2025 (+4,5%), Caixabank la cifra de 5.891 millones (+1,8%), Sabadell la cantidad de 1.775 millones (-2,8%), Bankinter 1.535 millones (+12,9%) y Unicaja 632 millones (+10,3%).
Hasta junio del año pasado, los grandes bancos repartieron 10.500 millones de euros en dividendos a sus accionistas: BBVA (5.252 millones de euros con cargo al ejercicio 2025); Santander (3.525mil€); la Caixa (3.215 mil€), mientras los accionistas esperan el próximo pago: BBVA (3.425mil€), Santander (1.836 mil€) y la Caixa (2.332mil€). Por último, Santander y BBVA entregaron 20 millones en acciones y 1,3 millones de stock options, para 36 directivos en su plan de retribución (2020-2025).
El segundo sector monopolístico, las eléctricas, obtuvieron 10.506 millones de euros de beneficios en 2025, un 11% más que en 2024, mientras que los salarios se incrementaron en un 3,5%. Iberdrola ganó un 12% más en 2025 y alcanzó la cifra de 6.285 millones€ (la empresa que tiene los Saltos del Duero, y aquí nadie dice nada, ni en campaña electoral). Naturgy tuvo unas ganancias de 2.023 millones€ (+6,4%), y Endesa la cifra de 2.198 millones€ (+16%).
Mientras que en el sector petrolero Repsol tuvo unos beneficios de 1.899 millones de euros, un 8,1% más que en 2024.
Los grupos nacionales ganaron 71.118 millones de euros en 2025 (+4,36%más que en 2024). Los integrantes del IBEX obtuvieron la cifra de 59.763 millones de euros (+2,56%) de beneficios en 2025, mientras que el resto sumó la cifra de 11.354 millones (+14,95%). Los grupos cotizados tuvieron unas ventas de 805.969 millones de euros en 2025 y unos resultados de explotación de 116.245 millones de euros (+8,16%), gracias a la contención de costes.
Mientras los miembros del IBEX tuvieron unos ingresos en España de 190.613 millones de euros en 2025 (+1,6%), y unos ingresos internacionales de 363.411 millones de euros, es decir, el 65% de los ingresos proceden del exterior (+0,07%, respecto a 2024). Frente a estas cifras, el Informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza ha señalado que el 25,8% de la población en España en 2025, es decir, 12,5 millones de personas todavía siguen en riesgo de pobreza. Las peores cifras llegan de los datos de pobreza severa: más de cuatro millones de personas —el 8,4% de la población lo que supone ocho de cada cien personas—viven con menos de 644 euros al mes.
El mapa de la pobreza en España muestra asimismo grandes desigualdades, no solo entre el norte y el sur, también en el interior de las regiones con mejores datos. En comparación además con sus socios europeos, España lidera todos los indicadores comunitarios de pobreza, exclusión y desigualdad, y es el cuarto Estado con mayor porcentaje de personas en esta situación, solo por detrás de Bulgaria, Rumanía y Grecia. Aquel informe en definitiva concluye señalando especialmente la tasa de pobreza infantil, la más alta de la UE, con 2,3 millones de niños, niñas y adolescentes.
Con estos datos, está claro que no se piensa en desarrollar equilibradamente el territorio español sino en proteger a los sectores monopolísticos y dar la sopa boba a los ciudadanos menos favorecidos, con la esperanza que los voten en la próxima cita electoral.
A 1 de enero de 2024, España contaba con 2.060.613 empresas dedicadas al sector servicios (63,3% del total), 635.234 empresas al comercio (19,5% del total), 383.622 dedicadas a la construcción (11,8%), y solo 175.806 empresas a la industria (5,4%). Además, 1.692.000 empresas no tienen asalariados (52%), 1.403.000 empresas entre 1 y 9 trabajadores (43,1%), 133.269 empresas tienen entre 10 y 49 trabajadores (4,1%), y 26.127 superan los 50 trabajadores (0,8%). No hay grandes empresas en nuestro país, al mismo tiempo que el nivel de vida de los ciudadanos y el Pib per cápita no se ha incrementado desde el año 2008 en términos reales. La clase media se reduce y los jóvenes no puede acceder a un trabajo digno ni a una vivienda. Mientras el Gobierno ante esta situación se mantiene impasible gracias a la propaganda y el conocido régimen de ayudas clientelar.
