La Segoviana dio la de arena en Langreo, donde firmó uno de los peores partidos de la temporada, y de largo el peor desde que Joaquín Gómez llegó al banquillo gimnástico, perdiendo con justicia ante un rival que marcó un solo gol pero hizo méritos más que suficientes durante todo el partido para haber sumado alguno más.
El primer tiempo que firmó el conjunto azulgrana en el Nuevo Ganzábal fue de esos que los técnicos califican de ‘control’ y los aficionados de ‘tostón’. Porque si bien es cierto que la Segoviana apostó por desactivar en la medida de lo posible el juego de su oponente que gusta de meter muchos balones al área, la realidad es que a partir del ecuador de la primera parte ese control se convirtió en sufrimiento ante los ataques de un Langreo que se hizo merecedor a algo más que al 0-0 con el que se marchó al descanso.
Con Silva, Josín y Morata cerrando en la parcela defensiva, más Ayán y Rubén buscando el vuelo por las bandas, la Segoviana que saltó al césped de hierba artificial buscó tener la pelota para que el Langreo fuera poco a poco bajando la efervescencia que le llevó a sumar varios saques de esquina en el arranque del encuentro. Pero de nuevo la precisión en los envíos no fue la que se esperaba, y el castigo por cada pérdida era un rápido envío para Pablo Pérez o Sergio Neira que trataban de buscar la espalda a la zaga gimnástica.
Goteo de ocasiones en contra
Pasado el primer cuarto de hora de encuentro, el goteo de ocasiones sobre la portería defendida por Postigo comenzó a ser constante, con un primer lanzamiento de René que se marchó desviado. La lesión de Diego Campo, que se marchó bien disgustado del terreno de juego augurando un problema físico bastante más que puntual, dejó al conjunto azulgrana tan tocado que durante un largo tramo de primer período fue incapaz de superar siquiera el centro del campo con el balón controlado, dejando prácticamente de manera total la iniciativa a un oponente que mostraba poca puntería, aunque ya se sabe lo que suele suceder con la fábula del cántaro y la fuente.
La lesión de Diego Campo dejó al equipo sin criterio en el centro del campo, a merced de la presión de su rival
Así, de nuevo René probó fortuna tras un saque de banda que se hubiera convertido en el 1-0 si Morata no hubiera sacado bajo palos. Poco después, era Diego Díaz el que lanzaba por encima del travesaño del marco gimnástico. Neira también probó fortuna, al igual que Pablo Pérez. Todas las ocasiones acabaron de igual manera, con el ‘uy’ en la garganta de los aficionados locales, que veían cómo su equipo era capaz de dominar casi de manera total a una Segoviana que por momentos se quedaba sin fútbol en el centro del campo.
Los últimos cinco minutos de la primera parte dieron la sensación de ver a una Segoviana con algo más de mordiente, forzando un par de acciones a balón parado que al menos llevaron el balón al área asturiana. Pero no hubo siquiera una opción de poder rematar con una cierta claridad al marco local, y el 0-0 no se movió.
El cántaro se acabó rompiendo
Eso sí, el marcador tardó siete minutos en moverse tras el descanso. Una nueva puesta en escena muy mejorable de la Segoviana volvió a darle al Langreo el mando del choque, y René desde la frontal del área exigió a Postigo que logró rechazar.
Pero moverse tanto en el alambre tiene un riesgo demasiado evidente, y lo del cántaro y la fuente al final se acabó cumpliendo. La presión del Langreo sobre la salida del balón azulgrana acabó provocando un error, en este caso de Postigo, que acabó aprovechando Neira para poner la justicia en el marcador con un 1-0 que obligaba a la Segoviana a hacer algo más que lo (poco) que estaba haciendo en el Nuevo Ganzábal.
Pero el equipo gimnástico no pareció reaccionar en un primer momento en el que estuvo mucho más cerca el segundo de los locales que el primero de los visitantes. Joaquín Gómez cambió el dibujo dando entrada a Pau Miguélez y Juanma, y fue a partir de ese momento cuando la Gimnástica comenzó a parecerse a un equipo ofensivo. Juanma dinamizó mucho el juego ofensivo, y en una acción de saque de esquina el cabezazo de Álex Castro le dio la oportunidad de lucirse al portero local, Adrián Torre, que poco después le negaba el 1-1 a Rubén tras una falta que el lateral zurdo lanzó directamente al marco local.
El primer remate entre los tres palos realmente peligroso para la Segoviana llegó pasada la hora de partido
Pero con el partido abierto cualquier cosa podía suceder, y Postigo tuvo que hacer la parada de la tarde sacando un remate a Neira que estuvo muy cerca de hacer el 2-0. Como también lo tuvieron cerca varios de los jugadores locales, porque la reacción de la Segoviana duró aproximadamente diez minutos, y el resto del partido fue un quiero y no puedo por parte del conjunto gimnástico, que se encomendó a Postigo y a la mala puntería de los futbolistas del Langreo para mantenerse en el partido.
La recta final del encuentro fue el clásico quiero y no puedo por parte del equipo que va por detrás en el marcador. El balón rondó el área local en no pocas ocasiones, pero una cosa es que ronde y otra que haya opciones reales de empatar el partido, que no las hubo. La Segoviana terminó desesperada con un árbitro que quizá no permitió lo que otros sí permiten, pero la sensación del global del encuentro fue que el equipo azulgrana no fue ya no sólo mejor, sino que tampoco llegó a igualar a un Langreo que fue capaz de ejecutar su plan de partido con ganas y con ambición, porque es cierto que se estaba jugando sus opciones de permanencia, pero los gimnásticos no es que precisamente estén para dejarse llevar en la liga.
Joaquín Gómez Blasco
“Para mí la actitud del equipo, el compromiso y la entrega desde el primer día está ahí. Otra cosa es que no haya habido acierto. El partido lo hemos perdido nosotros por nuestra falta de seguridad, de desparpajo, de no ser capaces de juntar pases cuando ganábamos el balón, y de la falta de precisión.
¿Por qué pasamos a jugar mejor cuando encajamos un gol? A veces nos olvidamos de que los jugadores no son robots, que son personas que sienten la responsabilidad. Es difícil jugar aquí, pero no va a haber ningún problema, pero somos muy cabezones y seguiremos compitiendo. Por trabajo, ambición y compromiso no va a ser.
Vamos a aprender de este partido. Diego Campo tiene una problema muscular, el lunes veremos la extensión”.
