José Ignacio González Nacho, de 45 años, también agricultor, ha abierto el bar a las ocho de esta mañana, como hace habitualmente, y cuando ha escuchado el número 75.869, el quinto premio, le ha dicho a un cliente: «ese es el nuestro».
Se trata de un número abonado comprado en Iscar (Valladolid) que juegan todas las semanas y del que ha vendido un total de 20.000 euros) 1.000 décimos, cada uno agraciado con 5.000 euros.
Así, este pequeño establecimiento, famoso por su cocina tradicional y de huerta, en la que trabaja su esposa, Ana Núñez, ha repartido cinco millones de euros.
Muy feliz, pero aparentemente tranquilo, González está siguiendo la ceremonia digna de la mejor celebración y, según ha relatado, ya ha puesto el cava a enfriar, por lo que no tiene previsto cerrar.
«Nos debemos a la clientela» comenta y «ya tenía gente para comer, por lo que aquí estaremos
Hace unos diez años que este matrimonio, sin hijos, abrió el «El rincón de Ana», como así se llama este bar y restaurante de la suerte, el único donde se sirven comidas en Remondo, que no alcanza los 400 habitantes, en la zona de huerta de El Carracillo.
La fama del lugar hace que peregrine mucha gente para comer bien por lo que su propietario explica que «todo el premio está muy repartido», principalmente entre los pueblos de alrededor, en la zona de Cuéllar.
Asimismo hay agraciados en diversas provincias españolas ya que hay camioneros que pasan ex profeso, pues no pasa cerca ninguna carretera nacional o autonómica, atraídos por lo que se cuece en los fogones del establecimiento.
Pero donde más ha tocado, probablemente, ha sido en Remondo ya que este hostelero y agricultor, está convencido de que había comprado lotería «todo el pueblo», que vive principalmente de las labores del campo.
Y es que, según comenta, «se nota mucho la crisis», a la vez que se pregunta «¿en dónde no?», a la vez que repite satisfecho que piensa que no se ha quedado ni una sola casa del municipio sin lotería de su restaurante.
Nacho ha confesado estar «supercontento» y, casi con miedo, se ha mostrado convencido de que si el que le toca es el «gordo», nada más escucharlo, le había dado un infarto de la impresión.
De esta forma, mientras los empleados de las entidades bancarias acuden rápido a captar clientes, comienza una peregrinación festiva hacia el bar de Nacho y Ana, donde se tomará cava y se prolongará la alegría, al menos, por unas horas.
Un pellizco en Nava de la Asunción. La localidad segoviana de Nava de la Asunción también ha sido lugar de celebración para numerosos vecinos, que han sido agraciados con otro quinto premio en el Sorteo extraordinario de Navidad, el 73.684, que portaban en participaciones vendidas por una ONG en el municipio.