La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, pidió ayer al ex presidente del Gobierno José María Aznar que «permanezca en silencio» porque sus declaraciones del viernes en León, donde dijo que España es un país «intervenido de hecho» y ahora se discute si lo va a ser «de derecho», son «sencillamente indecentes en política», aunque «legítimas en democracia».
Pajín arremetió también contra la actual oposición del Partido Popular, encabezada por Mariano Rajoy -quien no ha aportado «ni una sola idea» para «salir de la crisis» y copia su «programa electoral secreto» de las «políticas más conservadoras» de Gran Bretaña-, por «mirar para otro lado para sacar votos» mientras que «otros», por el PSOE, se «arremangan».
La ministra, que hizo estas declaraciones ante más de doscientos afiliados reunidos en el foro ‘Impulso a las políticas de bienestar social’, celebrado en la Feria de Valladolid, propuso a los ciudadanos «un nuevo modelo» de políticas socialistas «más justo y sostenible» y pidió a los candidatos y votantes del PSOE que no se «arruguen» en los próximos meses.
Durante su discurso, centrado en la educación, la sanidad, la ley de la dependencia, la familia y el resto de políticas sociales, que «son una de las señas de identidad de la gestión histórica de los socialistas», Pajín abogó en reiteradas ocasiones por «tejer redes fuertes y potentes», que «protejan a los ciudadanos en estos tiempos de crisis» y «en el futuro», algo que considera «más importante que nunca».
La ministra dedicó especial atención a la nueva «ley de igualdad de trato», un símbolo «de futuro» que coloca a España «a la vanguardia de Europa y del mundo» y que impedirá que «se discrimine a nadie de forma impune» por motivos de raza, sexo, religión o condición social.
