Vaya por delante, que desde hace años soy socio de la Gimnástica Segoviana y que como aficionado al fútbol, seguidor de la misma, pero eso no quiere decir que tenga que tragar con todo lo que hace, o le dejan hacer, las instituciones públicas.
Este comentario viene a cuento ante la desagradable sorpresa que me deparó el otro día al asistir al partido contra la Unión Deportiva Logroñes, y posteriormente ratificado por una siguiente visita al Campo Estadio de La Albuera de ver pintado en la pared principal de entrada al Campo Estadio, el escudo de la Gimnástica Segoviana , su nombre inscrito, la antigüedad del club y una alegoría, que hace pensar a las personas que visitan las instalaciones, que las mismas son propiedad del club Gimnástica Segoviana y nada más lejos de ello.
Como todos sabemos, o deberíamos saber, el Campo Estadio de La Albuera y todas las instalaciones de su alrededor son municipales, lo que quiere decir de uso público y propiedad de todos los segovianos y por ende, para uso y disfrute de los deportistas y clubes segovianos sin otro impedimento que el estado del terreno de juego y las categorías en que se milita.
En otro momento de la historia del Campo Estadio, y también por un convenio entre el club e Iberpistas, se instaló un monumental cartel a la entrada del Campo, que inmediatamente fue retirado por orden de la Concejalía de Deportes, por los motivos que he expuesto más arriba, en referencia a la propiedad del mismo.
Podría hacer algún comentario más al respecto del uso (y abuso) de las instalaciones y propiedades municipales en materia deportiva, pero por el momento voy a abstenerme.
