La provincia de Segovia apuesta por la excelencia en el sector agroalimentario con el registro de 15 marcas de calidad (de las 61 de Castilla y León), de diferentes productos, cuyo objetivo es atender a un consumidor, que cada vez más pide calidad, seguridad alimentaria y alimentos saludables. Los sectores vinícola y cárnico son los que más figuras de calidad suman en la provincia de Segovia, aunque en los últimos años otros alimentos con tradición se han incorporado al grupo de los “selectos”, como es el caso del judión de La Granja, que consiguió su marca de calidad a principios de este año 2014.
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACYL) es el órgano, dependiente del Gobierno regional, que gestiona una política de inspección, control y apoyo a los Consejos Reguladores de productos amparados por las figuras de calidad agroalimentarias ( denominaciones de origen, indicaciones geográficas protegidas, marcas de garantía, etc.).
Su actividad se basa en dos estrategias fundamentales: fomento de la buena utilización de distintivos de origen y calidad oficiales de denominación de origen e indicaciones geográficas y promoción de esos distintivos a fin de que sean reconocidos y considerados por todos los consumidores.
El primer producto segoviano que consiguió una figura de calidad fue el vino de Rueda, con Denominación de Origen (DO), en el año 1980, seguido en 1982 por el vino de Ribera de Duero, con la Denominación de Origen Protegida (DOP). En 1995 la agricultura ecológica también se unió al grupo de calidad, y dos años más tarde lo hizo el lechazo de Castilla y León, con la Indicación Geográfica Protegida (IGP). Ya en la década de los 2000, ese mismo año el Vino de la Tierra de Castilla y León sumaba otra IGP; en 2002, el cochinillo de Segovia logró su Marca de Garantía (MG), así como el queso castellano (MG); en 2006, apareció la MG del lechazo de la meseta castellanoleonesa; en 2007, la IGP del vino de Valtiendas; en 2008, la IGP del chorizo de Cantimpalos; y en 2010, las setas de Castilla y León consiguieron su marca. Otros productos que también tienen su figura de calidad son la producción integrada y la artesanía alimentaria.
En 2009 nació Tierra de Sabor, impulsada por la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, una marca de garantía para la productos de calidad del sector agroalimentario de la región. Esta nueva enseña garantiza a clientes y consumidores la identificación de origen y la autenticidad del producto de forma precisa, asegurando un alto nivel de calidad.
Vino y chorizo segovianos hasta Alemania
Los vinos y el chorizo segovianos con marcas de calidad son los dos productos que más se exportan a a otros países, principalmente a Alemania, según los datos ofrecidos por el Instituto de Comercio Exterior, dependiente del Ministerio de Economía. Así, a lo largo del año pasado las ventas de chorizo fuera de España reportaron 1.320.000 euros de beneficios, habiéndose incrementado en comparación al año 2012, cuando se obtuvieron 1.171.000 euros. Los alemanes son los principales compradores de chorizo segoviano de calidad (442.760 euros), seguidos de Francia, Japón, Reino Unidos y Brasil.
En cuanto al mercado exterior del vino segoviano, los datos son aún mejores; es el producto por excelencia es exportaciones. El volumen de dinero que generaron las ventas de vino de Segovia en el extranjero en 2013 se elevó a 2.719.000 euros, con una importante subida en relación a 2012, cuando se facturaron 2.678.000 euros. De nuevo, Alemania es el mejor mercado para este producto (869.490 euros). Por detrás, se sitúan: Países Bajos, China, Bélgica, Estados Unidos y Francia.
El sector ovino segoviano, que también exporta al extranjero desde hace muchos años, reportó en 2013 unas ventas por valor de 731.000 euros. Toda la producción de ovino que se vendió fuera de España fue adquirida por un único país, Francia.
