El Real Madrid se medirá hoy en el estadio Nuevo Los Cármenes a un Granada que convenció en su primer partido ante el Osasuna y que contará con todos sus hombres fuertes, salvo Siqueira, para poner a prueba a un equipo blanco que sembró bastantes dudas a pesar de su triunfo en su estreno ante el Betis en el Bernabéu.
Tras la victoria ‘in extremis’ en el primer encuentro de la competición doméstica, en un duelo en el que Isco salió al rescate de los ‘merengues’, el bloque de Ancelotti viaja a la ciudad de la Alhambra con muchos asuntos extradeportivos en la cabeza. El inminente fichaje de Gareth Bale y la supuesta reunión que mantendrán Florentino Pérez y Quique Pina por Siqueira, que no está convocado, focalizarán la actualidad del cierre de la segunda jornada.
Pero centrándonos en el partido, la realidad es que la escuadra de Chamartín tiene que despejar muchas dudas. La primera y la que más quebraderos de cabeza le da al entrenador y a la afición es el debate de la portería, que inició la temporada pasada José Mourinho y que el transalpino no ha contribuido a zanjar. Íker Casillas y Diego López volverán a pelear por el puesto, cansados de que la hinchada tome parte y les critique abiertamente en cada choque.
Otro de los puntos que deberá resolver el Real Madrid es el del balance defensa-ataque que rompió al equipo en dos en el debut del Bernabéu y otorgó al Betis la opción de llevarse la victoria en varios tramos del partido. A esto hay que sumar el nuevo rol del alemán Mesut Özil, que tiene que adaptarse a jugar en la banda contraria y no parece cómodo, o el cambio de posición de Cristiano Ronaldo que parece que le resta recorrido, y peligro ofensivo, por lo visto hasta el momento.
Si bien el once titular será prácticamente el mismo que batió al Betis en el estreno, la gran novedad de los visitantes podría ser Asier Illarramendi, que el pasado sábado se incorporó a los entrenamientos junto al resto del grupo y casi con seguridad ocupará una plaza en el banquillo de suplentes.
Además, Carlo Ancelotti intentará aislar a sus hombres de la presión mediática que están viviendo estos días, debido a las últimas informaciones sobre el fichaje de Gareth Bale, que parece inminente.
El Granada, por su parte quiere, soñar con repetir la gesta de la temporada pasada en la que logró la victoria gracias a un gol en propia puerta de Ronaldo y a una defensa numantina que impidió la remontada blanca. En esta ocasión, los rojiblancos cuentan con una plantilla renovada y con muchas incorporaciones que ayudarán al equipo a plantarle cara a su rival.
El conjunto ‘nazarí’ podrá contar con Riki, que se perdió la victoria ante Osasuna por sanción, y con el central Mainz, para tratar de refrendar su buen inicio de campaña y ofrecer a su público otra victoria épica ante uno de los claros aspirantes a ganarlo todo.
Además, el preparador también podrá alinear a Odion Ighalo, después de que el club andaluz y el Udinese se pusieron de acuerdo en los nuevos términos del contrato de préstamo.
