a Junta de Castilla y León considera que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se comporta como “morosos” al retrasar el pago del Fondo de Cooperación, recogido en el modelo de financiación autonómica, hasta 2013, lo que ha motivado un ajuste del presupuesto de 2011, en los 211 millones consignados en las cuentas de este año y que puede obligar al Ejecutivo autonómico a aplazar algunas inversiones.
Así lo manifestó el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno al valorar el resultado del Consejo de Política Fiscal y Financiera, celebrado ayer por la tarde, donde se aprobó el Plan Económico y Financiero de Reequilibrio de Castilla y León, junto con los de otras seis comunidades autónomas, en el que se deja fuera del presupuesto autonómico los 211 millones para cumplir el objetivo de déficit.
“Es terrible y lo último que podíamos sospechar en este final de etapa del presidente Zapatero es que presidiese un Gobierno de morosos, porque se están comportando como morosos”, calificó el consejero portavoz, quien insistió en que la reclamación del Gobierno regional se refiere a una partida que aparece en el nuevo modelo de financiación y que en ejercicios anteriores se ha recibido.
En este sentido, recalcó que sólo piden lo que les corresponde y pidió también al Gobierno que deje de “centrifugar el déficit” para culpar a las comunidades, de algo que ha generado él. Durante su explicación, insistió en que se trata de ingresos con los que la Junta paga las nóminas de los empleados públicos que prestan los servicios básicos. “Pedimos que se cumpla y se aplique el modelo con el dinero aprobado”, aseveró.
Reunión urgente. Por otro lado, afirmó que la Junta no deja para después del 22 de mayo la reunión de la Comisión Bilateral, cuyo subgrupo de conflicto debe tratar si el Gobierno transfiere a la Comunidad 723 millones que el Ejecutivo regional no ha visto en los presupuestos estatales de este año. En este sentido, destacó la «urgencia» de celebrar esta reunión, pedida el pasado mes de febrero.
