El PSCyL-PSOE tildó hoy los presupuestos de 2011 de “incrédulos e irresponsables” por el recorte de 1.500 millones en las inversiones programadas para este año y por reflejar ingresos “ficticios”, como los 211 millones del Fondo de Cooperación, así como de “ineficaces” en la aplicación de los incentivos fiscales porque el anuncio “estrella” de 2010 no ha llegado a ninguna persona por la falta de reglamento, igual que puede ocurrir con los nuevos si no hay un desarrollo normativo.
“Incredulidad en su ejecución, irresponsabilidad en su elaboración y absoluta ineficacia en las políticas de gasto y en los incentivos fiscales”. Este es el resumen que realizó el secretario de Política Económica del PSCyL-PSOE, Julio López, en una valoración de las cuentas presentadas por la Junta para el año 2011, en las que acompañó cada critica de una argumentación y de ejemplos.
López censuró la “falta de transparencia” del Gobierno regional, el motivo de que no se haya plasmado la oferta de acuerdo que realizó el presidente de la Junta, y la realización de los recortes de “tapadillo y sin dar la cara”, en lo que estimó como una “falta de valentía”, si bien no cuestionó que tenga que haber ajustes por la situación económica, pero sí que se informe de ellos y que se diga, como ha hecho el Ejecutivo central, las obras que se retrasarán o las que se dejarán de hacer.
El dirigente socialista recalcó la importancia que tiene la ejecución, que es lo que interesa a los ciudadanos, sobre lo que aparece en el “papel”. Así, recordó que la Junta presupuesto inversiones por 1.945 millones para este año y sólo ha gastado 241 millones, según los datos de la Cámara de Contratistas. A ese ritmo, a finales de año la ejecución llegará como mucho a 400 millones habrá 1.500 sin gastar, argumentó López.
De manera que manifestó que no se pueden creer el presupuesto para 2011 cuando la Junta “menosprecia” la ejecución del ejercicio anterior y elabora las cuentas como el “relleno de casillas de un sudoku”, lo que supone, a su juicio, unas “cifras vacías”, que “aparecen en el papel”, que, además, se recortan “de tapacillo, sin dar la cara”.