La acuarela es una de las técnicas pictóricas que exige no sólo la inspiración del artista, sino el absoluto control de la mezcla del agua y el color que, combinados con pericia, permiten obtener hermosas obras de arte plasmadas en un lienzo. La pintora Alicia Marqués muestra su pericia como acuarelista en su primera exposición individual que puede verse en el «Rincón del Arte» del Bar San Marcos hasta el 11 de febrero, a la que ha llevado 14 acuarelas en las que refleja su particular visión de paisajes y estampas con sabor segoviano.
Marqués se inició en el mundo de la acuarela de la mano experta de los maestros del «Grupo Aqua», siendo Frutos Casado y el recordado José María Heredero sus referentes en esta especialidad, de los que ha heredado el gusto por una técnica «tan gratificante como ingrata», según sus propias palabras.
«La acuarela te sale o no te sale -explica-, y mientras que otras especialidades como el óleo permiten rectificar, en el caso de la acuarela si no sale a la primera hay que volver a empezar. De hecho, yo misma he tirado varios cuadros empezados por no conseguir la combinación exacta de agua y color».
La pintora segoviana busca la inspiración en los paisajes segovianos, alejándose de los tópicos para escudriñar en la belleza de la provincia. En este sentido, en la exposición pueden verse escenas recogidas en sus paseos o visitas a zonas como Caballar, pero siempre con el agua como referencia primordial.
«Creo que la exposición muestra una acuarela muy limpia, en estado puro -asegura la artista- y me satisface mucho la repercusión que está teniendo entre las personas que ya la han visitado, que coinciden con esta definición».
Aunque los cuadros tienen precio, Marqués reconoce que algunas de sus obras «me daría mucha pena venderlas», sin duda imbuida por esa sensación patrimonial que los artistas tienen con su obra, pero manifestó que «estaría encantada» de que los segovianos pudieran llevarse a casa algunos ejemplos de su trabajo como pintora.
