La selección española se jugará mañana ante Croacia la primera plaza del Grupo D del Mundial después de derrotar ayer a una rocosa Hungría, en un partido donde firmó una sensacional recta final para deshacerse de su rival.
El duelo comenzó con mucho ritmo y con dos protagonistas por cada bando. Laszlo Nagy ‘martilleó’ con su brazo la portería de Sterbik, pero encontró la réplica de un gran Dani Sarmiento. El combinado patrio salvó el ‘muro’ magiar y a Mikler, pero no los postes, que evitaron que pudiese mandar en el electrónico.
En cambio, los húngaros tenían bien aprendida la lección de Londres 2012 y se esmeraron en que Aginagalde no recibiera balones. Sin la aportación del pivote, que tardó más de 18 minutos en hacer un gol, el equipo de Lajos Mocsai pudo controlar mejor al actual bronce mundialista y abrir una brecha en el marcador (9-7).
Con la zaga de los de Valero Rivera intentando asentarse, fue Sterbik el que evitó que el rival se escapase. El seleccionador español decidió entonces que el joven Ariño se pusiese en defensa individual sobre Nagy. Hungría no encontró entonces tantas facilidades para anotar y superar al guardameta azulgrana, que cerró los primeros 30 minutos con 10 paradas y el duelo se equilibro (14-14).
Rivera mantuvo la apuesta de marcar en individual a la estrella magiar tras la reanudación y logró atascar su ataque. Sin embargo, España no aprovechó las exclusiones, mientras que el meta Tatai amargó la tarde a Jorge Maqueda.
Sin embargo, gracias a la defensa patria, con el extenuante trabajo de Ariño, 23 centímetros menor que su oponente, el actual bronce mundialista intentó romper el choque (17-20, min. 15).
Hungría no hincó la rodilla y continuó cerrándose sobre Aginagalde, desesperado, aprovechando que el lanzamiento exterior local no daba con la tecla.
Entonces aparecieron Ruesga, Antonio García y Montoro, y el equipo se despegó en el marcador (20-24, min.23). Lajos Mocsai mandó de nuevo a pista a Nagy, pero ya era demasiado tarde. La anfitriona consiguió el triunfo y ahora se jugará con Croacia un camino más plácido hacia las semifinales.
