El ministro de Economía, Luis de Guindos, avanzó ayer que la economía española se contraerá un 0,3% en el segundo trimestre del ejercicio, según los indicadores adelantados de los que dispone el Gobierno.
De Guindos afirmó que, pese a la caída del Producto Interior Bruto (PIB) y de las dificultades del actual entorno, la política económica que está implementando el Gobierno sirve para poner los cimientos de corrección de los desequilibrios.
«Estamos poniendo las bases de la recuperación actual», sostuvo el ministro en el desayuno de trabajo del Foro Cinco Días. «La recuperación futura llegará y España generará bienestar y empleo otra vez», pronosticó.
En este escenario, el mandatario resaltó el compromiso del país con el cumplimiento de los objetivos de déficit, pese a que las últimas desviaciones de algunas comunidades autónomas conocidas el pasado viernes elevaran la cifra del 8,5% al 8,9%.
El acuerdo del Consejo de Política fiscal y Financiera es fundamental y el ajuste compensa esa desviación, agregó. «Es una señal importantísima de la credibilidad del Ejecutivo», consideró.
El político enfatizó que en los últimos meses se ha acometido un proceso de saneamiento y transparencia absoluto de las cuentas regionales, que denominó como «afloramiento de gasto encubierto de todo lo que estaba guardado en el cajón, de facturas ocultas».
Bruselas valorará este esfuerzo, porque las instituciones comunitarias contarán con toda la información, consideró De Guindos, partidario de evitar que se reproduzca la situación de las facturas escondidas en los cajones.
Asimismo, recalcó que las regiones se han comprometido a corregir las desviaciones del déficit y con el objetivo del 1,5%, incluso las de signo contrario al de la Administración central, señaló, en alusión a las gobernadas por el partido socialista.
Sobre si las políticas económicas de la UE auspiciadas por la canciller alemana, Angela Merkel, podrían suponer un freno para la recuperación de la actividad española, el responsable de Economía respondió que «el debate entre crecimiento y austeridad es falso».
El ministro incidió en la necesidad de acometer el ajuste presupuestario de forma creíble para mejorar los costes de financiación de España y del sistema financiero como paso previo de la progresión a través de la concesión de crédito a la economía real. «Hay parte del gasto publico que era prescindible y eso no tiene efectos negativos sobre el crecimiento», apostilló.
En cuanto al ofrecimiento del líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, de alcanzar un pacto con el presidente el Gobierno, Mariano Rajoy, para presentarse mañana ante las instituciones europeas con una sola voz, consideró que el principal partido de la oposición debería ser consciente «de la herencia que dejó».
Según subrayó, el Ejecutivo de Rajoy «se ha encontrado con una situación de la economía española» al llegar al poder y lleva escasamente cinco meses gobernando desde que ganó las elecciones. «Espero que la colaboración sea efectiva más que de meros anuncios. Se puede tener mala conciencia de lo que se ha hecho», agregó.
