Nuclenor, empresa propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) planifica adelantar el cierre definitivo de sus instalaciones a mediados de este mes para evitar el pago de un nuevo impuesto que tendría que abonar por extraer combustible gastado del reactor a partir del 1 de enero.
Según ha informado en su edición de jueves El Diario de Burgos, así lo señala una de las enmiendas introducidas por el Partido Popular a la nueva Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética durante la Comisión de Industria celebrada en el Senado el pasado martes.
Tras analizar las consecuencias de esta enmienda que hace «absolutamente inviable económicamente a la central», la dirección de Garoña empezó a planificar una posible parada definitiva del reactor a mediados de este mes, en torno al día 16, pese a que cuenta con licencia de actividad hasta el 6 de julio de 2013.
