La malagueña María Zambrano ya es también segoviana. Mujer adelantada a su época, con una idea clara de cómo quería que fuera su vida —desde luego, no quería vivirla como se la marcaran los hombres—, pasó parte de la misma en la ciudad, donde su recuerdo sigue hoy en día muy presente.
A partir de ahora, además, contará con el título de ‘Hija Adoptiva y Predilecta de la Ciudad’, un reconocimiento que sólo tenía, hasta el momento, el poeta Antonio Machado. Y es que pueden nombrarte hijo adoptivo o hijo predilecto, pero las dos cosas a la vez es algo reservado sólo para los escogidos.
María Zambrano se lo merece. La concejala de Cultura, Marifé Santiago, gran admiradora de su trabajo y de su lucha para demostrar que las mujeres podían ser mucho más que madres y amas de casa, hizo un recorrido por su vida, por su obra, por su pensamiento y por todo aquello por lo que se proponía el nombramiento municipal para esta poeta, filósofa y ensayista que se codeó con los grandes de las artes y las letras.
El resto de los grupos defendió también el reconocimiento a Zambrano. Esther Bermejo, de UPyD – Centrados en Segovia, dijo que en ella “se unen las virtudes de una persona adelantada a su tiempo, consciente del papel transformador de la mujer en la sociedad y excelente escritora, relatadora de pasajes alusivos a esta ciudad que dan cuenta de la huella que Segovia dejó en ella”, un buen argumento que fue refrendado por los demás.
Así que la votación estaba clara, veinticinco votos a favor del nombramiento. Unanimidad a la hora de asignar a María Zambrano el título de ‘Hija Adoptiva y Predilecta de la ciudad’.
Todos contra la corrupción
Tema de actualidad donde los haya, la corrupción llegó al pleno de ayer de la mano del Partido Socialista, que presentó una moción para reforzar la lucha contra esta lacra. Alfonso Reguera, portavoz del grupo, se encargó de su exposición, dejando claro que no era una moción contra ningún partido, pero insistiendo en la necesidad de recuperar la confianza de los ciudadanos en los políticos.
El concejal de IU, Ángel Galindo, sin embargo, sí que tenía claro hacia donde enfocar su discurso. “Estamos en la obligación moral y democrática de quitar al Partido Popular del Gobierno”, dijo, y recordó las causas abiertas por corrupción y los investigados que por este motivo tienen el PP y el PSOE.
Poco tardaron en recordarle a Galindo que Izquierda Unida también está salpicada por este problema. Fue Cosme Aranguren, portavoz de UPyD – Centrados en Segovia, quien además desvió un poco la atención de los casos nacionales y la atrajo sobre los provinciales, como el caso de las prejubilaciones de Caja Segovia, sobre el que aún no se han posicionado ni populares ni socialistas, reprochó; o el Centro de las Artes y de la Tecnología, corrupción para la formación magenta porque “el despilfarro también es corrupción”, afirmó.
María José García Orejana, portavoz de Ciudadanos, defendió las actuaciones que su partido está llevando a cabo en este sentido en otras instituciones, como las Cortes regionales o el Gobierno central, y aseguró que “la corrupción es una lacra tal que todos los que queremos combatirla tenemos que estar unidos aquí y en cualquier administración”.
Lacra fue también la palabra con la que la calificó la concejala del PP Azucena Suárez, para quien la corrupción “está minando la confianza en las instituciones”. Eso sí, pidió que se deje trabajar a la Justicia, porque “los casos se destapan, se investigan y se juzgan”.
Recogiendo todas las intervenciones, Reguera concluyó que “la falta de confianza, que es el valor fundamental de los políticos, es un problema y no es bueno para la democracia”, por ello pidió que se apoyara su moción, con la que se busca que el Gobierno ponga en marcha medidas más duras contra los corruptos. Fue aprobada por unanimidad.
