Da igual que haga solo o que caigan chuzos, como hoy. La función de Santa Agueda en Zamarramala mantiene intacto su atractivo. Y, por extraño que pueda parecer, en una jornada en la que hasta los termómetros estaban ateridos, el pueblo se llenó de un público deseoso de vivir “la fiesta de las mujeres”, que así se ha publicitado a nivel nacional e internacional.
A primera hora, las ‘aguederas’ fueron, bailando las “Habas Verdes”, a casa de las dos alcaldesas, María Fuencisla García Tejedor y Beatriz Fernández Gómez. En la posterior procesión con la imagen de la santa no faltó el ‘juego de banderas’ y, tras la misa oficiada por el párroco, Juan Santos, la multitud se concentró en la Plaza de las Alcaldesas. Allí tuvo lugar el nombramiento de alcaldesas honorarias a Ana Agudíez, Lirio Martín, Juana Retuerto, Begoña Martín y Marisa Duque.
Luego, Cándido López recogió el título de ‘Ome Bueno e Leal’, otorgado por el concejo de aguederas a la Agrupación Industrial de Hosteleros de Segovia (AIHS). López, que inició su discurso haciendo suya una frase de Benjamín Franking (“quien quiere ver prosperar sus negocios que consulte a su mujer”), aseguró que los hosteleros segovianos “no habríamos conseguido recorrer el camino sin vosotras al lado”, preguntándose en voz alta “¿qué hubiera sido de Cándido el mesonero sin Patro?”. Siguiendo con las citas literarias, López acabó su intervención con una frase de Gabriel García Márquez, quien enalteció la figura de la mujer por aportar luz en las sombras.
La escritora Carmen Posadas agradeció, seguidamente, el nombramiento de “Matahombres de Oro”, un título que la viene pintiparada, pues ella reconoció haber querido ser “una mujer fatal, una devorahombres, una Carmen”. La ganadora del premio Planeta por la novela “Pequeñas infamias”, quiso centrarse, en su intervención, “en lo que nos une a hombres y mujeres”.Y, con esta idea, quiso llamar la atención de que en la legendaria conquista del Alcázar de Segovia las mujeres utilizaron sus armas de mujer contribuyendo así a lograr la plaza. Posadas afirmó que aquella fue “una colaboración en la que ningún sexo fue más importante que el otro”. Y, para acabar, espero que el gran alfiler que recibió de las mujeres “no sirva para dirigir a los hombres, sino para interpretar juntos una misma melodía”.
Este año, el pregón ha correspondido a La Ronda Segoviana, grupo folclórico que compuso una canción al efecto. Para acabar la mañana tuvo lugar la ya tradicional quema del ‘pelele’, interpretado como símbolo de lo masculino. “Quémense con el pelele pescozones, desamor, discusiones, malos tratos, intolerancia y traición”, cantó La Ronda Segoviana.
