Han concluido las obras de rehabilitación de la Iglesia de la Cuesta a las que la Junta de CyL ha destinado más de 400.000 euros para remozar la fachada y el interior del templo. Anteriormente se rehabilitó la torre y también se realizaron otras obras de consolidación con dinero exclusivamente público. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de rehabilitación de estos edificios religiosos que constituyen nuestro patrimonio, pero siempre contemplo las mismas actitudes. Cuando una iglesia necesita ser rehabilitada se la considera como un bien de todos y por ello se ve lógico que el dinero para las obras salga de los fondos públicos. Sin acuerdos ni contraprestaciones. Pero cuando la obra está terminada aparece la voz de la Iglesia señalando que ese edificio es de su propiedad y que solo podrá utilizarse para las tareas religiosas. Los templos siempre han tenido una función social. Ahora debemos exigir que la iglesia de la Cuesta cumpla esa función, fundamentalmente cuando su rehabilitación se ha efectuado con los dineros de todos. Como sociedad civil debemos exigir una contrapartida por cada euro que se destina a la rehabilitación de los bienes de la Iglesia Católica No podemos seguir reparando iglesias para que continúen cerradas, sin ningún uso y sin posibilidad de ser visitadas. Cuando vi la nave rehabilitada de La Cuesta no pude por menos de pensar “ya tenemos Auditorio” ¿Por qué no? ¿Qué uso va a tener la Iglesia? ¿Puede haber un servicio mayor a la comunidad que la levantó y que la ha mantenido hasta hoy? ¿Qué haremos con las iglesias vacías de Cuéllar? ¿Seguiremos pagando rehabilitaciones para que la Iglesia guarde sus llaves?
