Las previsiones meteorológicas, que aseguraban lluvias el pasado fin de semana, se equivocaron, pero no evitaron que los posibles visitantes decidieran quedarse en sus casas. El partido de fútbol de la final de la Champions League del sábado tampoco ayudó a que el Mercado Barroco de La Granja alcanzara el número de visitantes de otros años, pero, finalmente, el domingo dio tregua. La última jornada del Barroco estuvo llena de actividades: pasacalles, exhibiciones de cetrería, paseos en camello o burro, danzas con cuchillos o fuego, rondas a puntuales horas de la Guardia de Corps, actividades lúdicas y divertidas para los más pequeños e incluso un pasacalles. El colofón final fue un baile de máscaras que tuvo lugar en la cúpula de la Real Fáfrica de Cristales de La Granja, digna de reyes. A ese baile sólo habían sido invitados quienes vistieran trajes barrocos, por lo que la Asociación Foro Local tuvo un destacado lugar, ya que realizan sus trajes personalmente en el taller que tienen específico, pero durante todo el año, para estas fechas en la que celebra el evento.
Llegaron las 20.30 horas del domingo y todos se dirigieron pausadamente desde la plaza de los Dolores hasta la Real Fábrica de Vidrio, donde tendría lugar. Bajo su cúpula, les esperaba una grupo de música de cámara, que tras varios solos, les invitó a bailar. Todos los hombres, mujeres y alguna niña que acudieron caracterizados, bailaron al compás bajo la atenta mirada del rey Carlos III, cuya estatua preside este bonito recinto. Un baile de máscaras que ha sido la novedad de esta edición del Mercado Barroco pero que, con toda seguridad, se convertirá en uno de los actos centrales de las próximas ediciones de esta iniciativa única en la provincia.