D e la estupefacción por los motivos esgrimidos al enfado por su «desprecio» al sector, el mundo del cine recibió ayer con mayoritaria indignación el anuncio del ministro de Cultura, José Ignacio Wert, de que no acudirá el próximo domingo a la gala de los Premios Goya por motivos de agenda. Y todo a pesar de que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, remarcara durante la rueda de prensa del Consejo de Ministros que la única causa de la ausencia del titular de Educación es un «problema de agenda» y que, en su lugar, habrá «una representación del Ejecutivo entendida en su sentido amplio».
Para el secretario de la Unión de Actores, Iñaki Guevara, el hecho de que el titular de Cultura no acuda a este acto se debe, única y exclusivamente, al «miedo» y se basa en una «excusa tonta», la de una reunión con el ministro británico de Universidades.
«Le compadezco en lo personal, porque solo veo debilidad en su gesto, y en lo político me resulta lamentable», afirmó el intérprete Antonio de la Torre, nominado por partida doble, como actor protagonista y de reparto, por Caníbal y La gran familia española. «Tenía que estar, a no ser que hubiera una razón de peso, que no parece el caso», añadió. «Si la razón es por miedo a lo que pueda ocurrir, me parece cobarde; si es por falta de aprecio a la industria del cine, me parece dejación de funciones de un ministro de Cultura, que debe potenciar los sectores estratégicos de la industria española», sentenció De la Torre.
Por su parte, Gracia Querejeta, finalista a mejor película y mejor dirección por 15 años y un día, apuntó, sin querer hacer «sangre», que el argumento que ha dado Wert para no acudir a los Goya parece «extrañísimo». «Entiendo que al no ir se puede evitar una situación desagradable (silbidos o similar), pero también se aumenta el clima de crispación y desencuentro», mantuvo. «No es extraño que la gente del cine nos sintamos bastante desamparados en este momento».
Asimismo, desde la red social Twitter, Carlos Bardem, finalista por el guión y por su interpretación en Alacrán Enamorado, llamó al titular de Educación ministro de anticultura. «Nos oirá igual y, además, el que decide en la cultura no es él sino Montoro», puntualizó.
Mariano Barroso, director de Todas las mujeres, que compite con cuatro candidaturas, aseguró sentir «una mezcla de pena por la cobardía de los representantes que tenemos, que no son capaces de dar la cara para defender las medidas que toman, y de miedo, porque al no dar la cara uno se pregunta qué tramarán a nuestras espaldas». «Es un desprecio y una ofensa. Hace tiempo que lo único que se espera de él es que se vaya y que bajen el IVA», añadió y calificó a Wert de «ministro hooligan y antisistema», porque, «al igual que Montoro o Gallardón, están ahí para machacar a los colectivos e industrias; se les paga también por defenderlos».
También el director de La Herida, Fernando Franco, película con seis nominaciones para los galardones, criticó al titular de Cultura y recordó que «actuar de manera cobarde trae consecuencias».
Wert tiene programada una reunión el próximo lunes por la mañana, día 10 de febrero, con el ministro británico de Universidades, un encuentro que está previsto que se lleve a cabo a primera hora en Londres. Por ello, lamentó que un compromiso le impida acudir «a la fiesta del cine español» y trasladó al presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, que espera que la gala tenga «el mayor de los éxitos», según indicaron fuentes ministeriales.
El pasado lunes, tampoco asistió alegando problemas de agenda a la VI Gala de los Premios Gaudí de cine. En esta ocasión, envió una carta en catalán a la presidenta de la Academia de Cine Catalán, Isona Passola, donde expresaba que le «hubiera gustado ir».
