Desde que el miércoles quedara instalada en el pretil de San Juan la escultura del diablo han sido muchos los segovianos, y también algunos foráneos, que se han acercado hasta ese punto para retratarse con esta figura que, por otra parte, sigue cosechando críticas, la última ayer mismo desde VOX Segovia que denuncia la premura de los responsables municipales y considera que la alcaldesa y la concejala de Patrimonio Histórico mantienen una actitud y un comportamiento “absolutamente despótico y antidemocrático”.
En un escrito firmado por Nazario Merino, uno de los responsables de la formación política en Segovia, esta indica que ambas persisten a toda costa “en colocar una escultura ‘engendro’, de un amigo agradecido de ellas, a pesar de la expresa oposición manifestada por la ciudad de Segovia, a través de numerosos artículos publicados en los diarios así como en las más de 13.000 firmas recogidas hasta este momento”.
Añade VOX que la justificación “está basada en una cadena de mentiras; ni es necesario para incrementar el turismo en la ciudad, ni es necesario para dirigir el turismo por la calle de San Juan”.
Entiende este partido político que esa prisa por colocar la escultura “se debe a intereses que se nos ocultan pero que a nadie se le escapa que existen”.
Por otro lado, llama la atención sobre el silencio del resto de grupos políticos con representación en el Ayuntamiento segoviano cuando “no se recuerda en la ciudad de Segovia un interés a nivel internacional como el que ha suscitado este desgraciado proyecto”.
Para VOX se están cometiendo irregularidades sobre cuyo fondo todavía no han entrado los tribunales de Justicia y recuerda que hasta la Comisión Territorial de Urbanismo lo ha calificado como “fauno” poco adecuado.
