Con la imagen del cuadro “Muerte en la habitación” de Edvard Munch proyectada a su espalda y en una sala en penumbra, el doctor Marcos Gómez Sancho ha comenzado la conferencia magistral “El duelo” en la que ha explicado a los sanitarios segovianos que cuando un enfermo muere “no termina nuestro trabajo porque queda una familia que tiene que aprender a vivir sin la persona que han perdido, aprender el trabajo del duelo”. El médico segoviano, reconocido como una de las máximas autoridades mundiales en Medicina Paliativa, intervino en las Jornadas de Coordinación Asistencial en Cuidados Paliativos que se desarrollan hoy y mañana en el Hospital General y están dirigidas a los profesionales sanitarios de Atención Primaria y Especializada del Área de Salud de Segovia para analizar, discutir, consensuar y difundir métodos de trabajo que faciliten los mayores niveles posibles de coordinación entre los diferentes ámbitos asistenciales en materia de cuidados paliativos.
Minutos antes de inaugurar la sesión, Marcos Gómez, director de la Unidad de Medicina Paliativa del Hospital Universitario de Gran Canaria ‘Doctor Negrín’ recibió en su tierra la comunicación del Ministerio de Trabajo de que el próximo jueves día 24 de noviembre recibirá la Medalla de Oro al Mérito al Trabajo por su labor asistencial y en especial por su dedicación, de más de 30 años, a los Cuidados Paliativos y a la atención a los enfermos al final de la vida.
Ante sus colegas segovianos Marcos Gómez ha expuesto investigaciones que demuestran que las personas que han perdido a un ser querido, “por lo menos durante el primer año, son muy vulnerables y que tienen una morbimortalidad muy elevada”. “Los profesionales de la salud tenemos que tener en cuenta que son personas de riesgo de enfermar incluso de morir”, ha indicado Marcos Gómez.
