El piloto español Maverick Viñales se impuso ayer domingo en la carrera de MotoGP del Gran Premio de Australia, un resultado que permite romper la mala racha a Yamaha tras 25 carreras sin ganar, en una jornada en la que el campeón, Marc Márquez (Repsol Honda), se vio obligado a abandonar después de que el francés Johann Zarco (Yamaha) dañase la suspensión de su moto en su caída.
De esta manera, el de Roses da un triunfo a la marca de Iwata 490 días después de que por última vez lo hiciera el italiano Valentino Rossi en Assen el año pasado.
En Phillip Island, Viñales aprovechó los continuos adelantamientos entre los pilotos en cabeza para escaparse y lograr la victoria por delante de los italianos Andrea Iannone (Suzuki), que junto con Márquez disponía del mejor ritmo el sábado, y Andrea Dovizioso (Ducati).
Mientras, el de Cervera, ya campeón desde Japón, dijo adiós a la carrera en la quinta vuelta del circuito, cuando Zarco se cayó en la curva 1 y tocó la parte posterior de su moto, lo que provocó un daño en la suspensión y le obligó a abandonar.
Este domingo, Viñales salió mal y llegó a rodar noveno, pero pronto se enganchó al grupo delantero y se puso al frente de la cita tras superar a Rossi. Mientras, Iannone lograba aguantar el ritmo de las Ducati oficiales, las de Dovizioso y el español Álvaro Bautista, que en este Gran Premio sustituía al lesionado Jorge Lorenzo.
Así, el de Suzuki consiguió imponerse por delante de ‘Dovi’, que decanta el subcampeonato en su favor. El talaverano, por su parte, realizó un fantástico debut con la Desmosedici oficial al quedar cuarto, justo por delante de Àlex Rins (Suzuki), quinto, y de Rossi, sexto.
En cuanto al resto de españoles, Aleix Espargaró (Aprilia) fue noveno y Jordi Torres (Ducati) decimoséptimo, mientras que tanto Pol Espargaró (KTM) como Dani Pedrosa (Repsol Honda) no terminaron la carrera.
Marc márquez
Por su parte, el piloto español de MotoGP Marc Márquez (Repsol Honda) aseguró ayer que se considera “muy afortunado” por no haber sufrido daños mayores en el incidente con el francés Johann Zarco (Yamaha) durante el Gran Premio de Australia, que supuso su abandono, y ha considerado que es sólo “un incidente de carrera” y que no es culpa del piloto galo.
“Lo que puedo decir es que hoy me considero muy afortunado y lo más importante para mí es que los dos estamos bien”, señaló en declaraciones facilitadas por su equipo. “Desafortunadamente, nos vamos con un cero en Phillip Island, pero si el año que viene puedo ganar el título en Japón otra vez y aquí vuelvo a no terminar la carrera, firmo ahora mismo. Ahora toca concentrarse en la próxima carrera”, añadió.
El de Cervera, que aseguró que tenía “ritmo” para “luchar por la victoria”, explicó el accidente sufrido cuando Zarco tocó su moto. “Al principio no he entendido qué había pasado exactamente y me he enfadado, porque he notado un golpe desde atrás. No he podido continuar porque el sillín se ha roto y se movía mucho. Era imposible pilotar. Cuando he llegado al box y he visto el vídeo, lo he entendido”, manifestó.
Sin embargo, rechaza que el francés lo haya hecho a propósito. “Ha sido un lance de carrera, porque en ese punto de la pista se llega a mucha velocidad, por encima de los 300 km/h. Yo iba detrás de Miller, de hecho, incluso frenó un poco más tarde de lo normal y he sentido el golpe de Zarco, que había cogido los rebufos de los dos”.
