El consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, exigió a los gestores y presidentes de las cajas de Castilla y León que rechazaron la integración autonómica que puso encima de la mesa la Junta a finales de 2007 con el consenso de los grandes partidos y los agentes económicos y sociales, que asuman sus responsabilidades y expliquen el por qué de la «catástrofe» acaecida en el sector en la Comunidad. «Queda poco del sistema financiero regional y se pudo evitar con una reestructuración serena y medida», dijo Villanueva en ‘Los Desayunos de Ical’, donde puso en duda que «hubiera lealtad en las decisiones de estas personas, que tuvieron poco espíritu de Comunidad, contribuyeron poco a hacer región y a crear instrumentos regionales».
Villanueva incidió en que «ha llegado el momento y la sociedad debe conocer la realidad» y los que no les escucharon deben «explicar por qué» adoptaron esa decisión desde su autonomía e independencia. Remarcó que el tiempo les ha dado la razón cuando recomendaron tomar decisiones al sector de forma acelerada a finales de 2007, e insistió en la «seriedad de la Junta y los partidos en la voluntad de crear Comunidad y contar con un buen sector financiero para el futuro de Castilla y León». «Actuamos con responsabilidad, nuestra propuesta fue acertada y ahí se demostró el interés de hacer Comunidad», dijo, para advertir de que «ahora toca la ordenación del territorio y espero que no se cometa el mismo error».
El responsable económico indicó que los gestores y presidentes de las cajas conocían la situación de sus entidades y desde la Junta marcaron una política para «resolver un problema» y no pudieron porque respetaron su independencia, «aunque acertamos con la postura política». «El Gobierno actuó de forma correcta y las direcciones políticas de los partidos, de las organizaciones empresariales y sindicales también lo hicieron correctamente», defendió, para explicar que dialogaron con sus integrantes y «miembros de las mismas, personalmente adoptaron una decisión». «Ellos son los que deben dar una explicación de por qué se apartaron y tomaron decisiones que han llevado a este desastre. Lo pido por respeto a las organizaciones, que den explicaciones y asuman responsabilidades», remachó.
El consejero también denunció que «hubo errores en la gestión de estas entidades clarísimos», con un exceso de apalancamiento y una concentración del riesgo en un sector de la economía, la construcción, de hasta el 75% de las inversiones. «No diversificaron y fueron a lo cómodo, hubo estrategias equivocadas y gestión errónea, poca prudencia», sentenció.
En este contexto, Tomás Villanueva, quien reconoció haberse sentido respaldado en todo este proceso por el Gobierno regional y la oposición, consideró un «desastre» la pérdida de una estructura financiera regional, la «parte espiritual, la singularidad» que conllevaba, y que se diluyan los intereses autonómicos en los de entidades amplias. Recordó al respecto el compromiso de las cajas regionales con el territorio y su respuesta inmediata a sus necesidades. A pesar de ello, manifestó que espera que no se pierdan proyectos por falta de financiación en la Comunidad.
Consejo y Madrigal
El consejero reconoció que en este escenario la Federación Regional de Cajas «ya no tiene sentido» y recordó el anuncio del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, sobre la creación de un Consejo Financiero integrado por todas las entidades que operan en Castilla y León. Villanueva corroboró que están trabajando en el diseño de su estructura, que presentarán a las entidades en el arranque del año que viene, para consensuar su creación. «Me gustaría que fuera pronto», dijo.
Determinó que el nuevo órgano deberá trabajar por el interés general y servirá de foro de análisis, debate, búsqueda de consenso y cooperación para el futuro, desde la «transparencia y el trabajo leal, serio y riguroso». Apuntó asimismo que podrá contar con la participación puntual «de quien se desee», como los agentes económicos y sociales.
En relación a la obligatoriedad marcada por la UE de desinversión en las carteras industriales, trasladó que este «escenario complicado se irá resolviendo ordenadamente», ya que se exige volver el trabajo hacia el negocio tradicional. Sin embargo, asumió que en esa nueva orientación «va a ser difícil de mantener en el futuro» Madrigal, que «ha cubierto una etapa» y abogó por buscar nuevas fórmulas de apoyo al tejido empresarial de la Comunidad.
