El presidente del Consejo Regional de Cámaras de Comercio de Castilla y León, Vicente Villagrá, se mostró convencido de que las instituciones camerales serán uno de los instrumentos fundamentales con los que contará el Gobierno autonómico para elevar la competitividad de las empresas de la Comunidad frente a la crisis. Villagrá reseñó que el impulso a la innovación, la internacionalización, la formación ‘ad hoc’ y el enlace de la FP con la empresa son materias esenciales que «alguien debe acometer» y las cámaras están «preparadísimas» para hacerlo. «Quién mejor que los empresarios de las cámaras para hacer todo esto», se preguntó.
Así, confió en que se pongan los medios para que puedan seguir desempeñando su función, con una prestación de servicios, dijo, que deberán acometer de forma coordinada con la Junta y la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale). El presidente del Consejo Regional de Cámaras de Comercio afirmó que «va a haber recursos» para que prosigan su labor tras la eliminación de las cuotas camerales, aunque «menos» de los que les gustaría.
Vicente Villagrá recordó que plantearon a la Junta un catálogo con 94 programas que las cámaras podrían acometer en su vocación de prestar servicios al tejido productivo regional, y reafirmó su «convencimiento» de que el Ejecutivo autonómico «captó que es importante». Aún así, asumió que con la escasez de recursos, no será posible contar con financiación para todos, pero «se pueden seleccionar los más convenientes».
Villagrá precisó que el apoyo a través de las cámaras se desarrollará con los fondos que consigan a nivel autonómico, pero también europeo y nacional, por lo que indicó que es preciso derogar el «bodrio» de regulación que impulsó el Gobierno de Zapatero sobre estas instituciones, y se acometa una regulación «más racional».
En un contexto de escasísimos recursos, explicó que las cámaras mejorarán su eficacia y «adelgazarán» sus estructuras «hasta el punto que sea necesario». En este sentido, mantuvo que hay cámaras que están apostando por reducción de sueldos, otras por elevar horarios y otras por expedientes de regulación «con la idea de ser eficientes y poder prestar servicios homogéneos a todas las empresas estén donde estén».
Villagrá también expresó que «no hay ninguna cámara que esté en peligro» aunque alguna pasa por dificultades coyunturales que se solventarán con ajustes y «a medio plazo todas pueden y deben sobrevivir». Aseveró que las cámaras «pequeñas» son el «terminal punto de venta más fabuloso» para prestar sus servicios en todo el territorio, por su arraigo en las zonas donde se encuentran, y aunque no todas pueden prestar todos los servicios por sí mismas, para eso está el Consejo Regional.
