La Junta de Castilla y León prevé una tarde «muy complicada» en los incendios activos de la Comunidad, 35 en estos momentos, y especialmente en aquellos situados en la parte oeste, en Zamora, Salamanca y León, ya que se esperan vientos de hasta 70 kilómetros por hora, aunque por la noche remitirán algo.
Así lo ha avanzado el director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, que ha reconocido en rueda de prensa que todos los expertos de la Comunidad en incendios forestales coinciden en estos momentos en que «nunca habían visto una situación parecida a la actual» de virulencia y rapidez de avance de las llamas.
Esta es una circunstancia que Arranz ha atribuido a la escasez de precipitaciones caídas durante todo el año, que ha provocado que la vegetación no acumule agua y, por lo tanto, arda con especial rapidez, además de otros factores como la ola de calor, los fuertes vientos y una excesiva masa forestal fruto del modelo actual de aprovechamiento de los montes.
Arranz, que ha comenzado su intervención con el lamento por las dos personas fallecidas en Zamora en el incendio de Losacio, ha informado de que, en estos momentos, son 35 los incendios declarados en la Comunidad: diez de ellos bajo control y quince con una actividad «fuerte».
Dentro de esta quincena con una fuerte actividad, nueve de ellos están en nivel de riesgo 2 y los que más preocupan en estos momentos son los de Losacio (Zamora), Monsagro (Salamanca), Cebreros (Ávila) y Montes de Valdueza (León).
Precisamente, estos fuegos han provocado el desalojo y la evacuación de la población de 17 municipios: 14 de ellos en la zona del incendio de Losacio, en Zamora; dos en Salamanca, Monsagro y Guadapero; y, finalmente, San Adrián de Valdueza, en León.
En cuanto al origen de estos fuegos, desde la Junta han explicado que la mayoría de ellos fueron provocados por rayos, pero otros no. Estos son los casos de Cebreros, que podría deberse a una negligencia con el lanzamiento de una colilla a las afueras del pueblo, o en Ferreruela y Roeles de Sayago, en Zamora, que apuntan a ser intencionados.
«Resulta especialmente lamentable y de difícil comprensión este tipo de comportamientos con todo el daño que pueden hacer», ha lamentado Arranz, que ha asegurado que la Junta «llegará hasta el final en las personaciones» para esclarecer lo ocurrido y llegar hasta los culpables.
Ya en el turno de preguntas, desde la Junta han negado una falta de avituallamiento o de formación de los profesionales que trabajan en el operativo de extinción de incendios y Arranz ha pedido «no generalizar» situación concretas que puedan ocurrir a «alguna cuadrilla aislada».
Así, desde la Junta han reconocido que la lucha y la prevención de estos incendios pasa por dar con un nuevo modelo de aprovechamiento del monte, con uso de la ganadería extensiva, y un «refuerzo y mejora» del operativo: «Nunca lo hemos negado», ha insistido el director general.
En este sentido, ha reconocido que la gravedad actual puede «acelerar» los acuerdos que estaban previstos en el Diálogo Social para mejorar el operativo de incendios, especialmente en materia de personal, pero también de dotaciones técnicas, de modo que ha emplazado a esa negociación para conocer el alcance las medidas de refuerzo y mejora del operativo.
Finalmente, sobre la causa y las condiciones en las que se ha producido la muerte del brigadista, la Junta ha informado de que de momento lo están estudiando, pero que, cuando ocurrió el fatal desenlace, el fallecido se encontraba con su cuadrilla luchando en la extinción del incendio: «Ha sucedido lo que puede suceder en una situación de riesgo», ha apostillado Arranz, que ha indicado que ya habrá tiempo de reconocimientos cuando mejore la situación.
