Victoriana San Francisco Estebaranz puso en práctica hace muchos años una palabra muy de moda actualmente: emprendedora. Bien es verdad que tuvo un buen compañero de fatigas, su marido Sixto, pero no eran tiempos fáciles los años 50 del pasado siglo y menos para las mujeres. Pero su iniciativa y tenacidad hicieron que Victoriana, nacida en Torrecilla (Condado de Castilnovo) en 1932 y actualmente residente en Valladolid, fuera una mujer fuera de lo común entonces.
Labradora, como sus padres y abuelos, fue a la escuela hasta los catorce años y alternó el trabajo en el campo con los estudios de corte y confección. Ya como molinera, fue una de las pocas mujeres que obtuvo el carnet de conducir camiones a primeros de los años sesenta. Entonces aún había que pedir permiso al marido o a los padres para ello. Aprendió a ser tratante de ganado y a regentar otros negocios familiares.
Su actividad ha sido siempre incesante, tanto que, cuando llegó la hora de la jubilación, se introdujo en mundos tan distintos como el yoga, el teatro y ahora la escritura. Así, cumplidos los noventa años, Victoriana decide publicar sus memorias en las que cuenta su experiencia vital con todos los detalles que su excelente memoria le permite. Una vida llena tanto de dificultades y sacrificios como tiempo para el buen humor y ahora plena de alegría rodeada de su amplísima familia.
Y qué mejor sitio para presentar su libro ‘Las cosas que nunca conté’ que el molino donde ella trabajó junto a su marido y empezó a criar a sus cinco hijos. Un pequeño molino a los pies del imponente Castillo de Castilnovo donde se conserva la maquinaria que utilizaban entonces los molineros Victoriana y Sixto en su trabajo diario en el inicio de su vida en común.
La cita será el próximo sábado 3 de septiembre a las seis y media de la tarde.