Ayer era el día de Hugo Chávez. Inicialmente, porque era la fecha indicada para que tomara posesión de su nuevo mandato, que se prolongaría hasta 2019. Su enfermedad le impidió acudir a la Asamblea Nacional y la investidura se tuvo que cancelar. Pero, aún así, fue su día, ya que decenas de miles de personas salieron a la calle para, en ausencia de su presidente, mostrar su apoyo al convaleciente comandante, al que invocaron con cánticos de ánimo y rezos para su mejoría.
En una marcha promovida por el Gobierno, que ayer revalidó su continuidad, los congregados, que salieron de varios puntos de Caracas, se concentraron ante el Palacio de Miraflores, sede de la Presidencia del país. Hasta la capital se desplazaron cientos de autobuses, procedentes de diversas localidades de toda la nación.
De hecho, la nota negra en una jornada festiva la puso un choque en cadena en el departamento de Zulia, en el que se vieron implicados dos autocares que viajaban con simpatizantes del mandatario y en el que murieron al menos 11 personas y otras 75 resultaron heridas de diversa consideración.
La mayoría de las víctimas mortales eran docentes y empleados del Ministerio de Sanidad que acudían a Caracas a participar en el acto convocado por el Partido Socialista Unido de Venezuela.
Durante la masiva manifestación se pudieron leer carteles con los lemas Aquí manda el pueblo o El 10 no es más que una fecha. «Aquí estamos, comandante Chávez, ratificándote, como lo hicimos el 7 de octubre, aquí estamos como tú nos has enseñado, defendiendo el mandato del pueblo que te hizo presidente para el período 2013-2019», declaró el oficialista Elías Jaua, quien en el pasado ocupó el cargo de vicepresidente.
«Estamos orando para pedirle a nuestro Dios que nos haga el milagro de regresarnos a nuestro líder», señaló una integrante de la Milicia Bolivariana, un cuerpo creado en 2005 por el mandatario.
A pesar de que el dirigente socialista no estuvo presente en esta jornada, varios jefes de Ejecutivos sudamericanos, como el boliviano Evo Morales, el urguayo José Mujica o el nicaragüense Daniel Ortega sí acudieron a Caracas para mostrar su respaldo al vicepresidente Nicolás Maduro, que sustituirá a Chávez hasta que éste regrese de Cuba.
Mientras tanto, la oposición convocó a los venezolanos a concentrarse mañana en asambleas populares en diferentes ciudades de la nación para discutir la situación del país y expresar su rechazo a la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de aplazar sine die la toma de posesión de Chávez.
