El Programa Iberdrola Museo Restauraciones 2015 permitió intervenir y restaurar este año la obra ‘Lamentación sobre Cristo muerto’, de Anton Van Dyck; ‘El ciego de Calatañazor’, de Gustavo de Maeztu; un óleo y acrílico sobre poliéster y fibra de vidrio, madera y cristal de Andrés Nagel; la escultura ‘La farsa’, de Quintín de Torre; y una docena de dibujos al carboncillo y tinta de Roberto Laplaza.
El alcalde de Bilbao y presidente de la Fundación Museo de Bellas Artes de Bilbao, Juan María Aburto, el delegado institucional en el País Vasco de Iberdrola, Asís Canales, el director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, Javier Viar, y la jefe del departamento de Conservación y Restauración del museo, María José Ruiz-Ozaita, presentaron las obras restauradas.
La restauración se llevó a cabo gracias al apoyo al programa de Conservación y Restauración del museo financiando el tratamiento anual de una serie de obras de su colección permanente, así como una Beca de Formación e Investigación en el departamento de Conservación y Restauración.
El tratamiento dado a la obra de Van Dyck ‘Lamentación sobre Cristo muerto’ (1634-1640) consistió en la limpieza del estrato superficial, eliminando el barniz oxidado, manchas y depósitos de suciedad sobre la materia pictórica, ha explicado Ruiz-Ozaita. También se ha procedido a la reintegración cromática de pequeñas lagunas y corrección de deformaciones del soporte, y a la limpieza del marco y reconstrucción de pérdidas de dorado.
En cuanto a la obra del alavés Gustavo de Maeztu ‘El ciego de Calatañazor’ (1915), se procedió al fijado y corrección de fuertes craquelados, levantamientos y deformaciones de la materia pictórica y del soporte, así como a la limpieza del denso estrato de barniz y suciedad. Además, se llevó a cabo la reintegración de lagunas, limpieza del reverso y tratamiento del marco.
‘La farsa’ (1930), escultura del bilbaíno Quintín de Torre, fue sometido a un tratamiento de consolidación en diversos puntos, corrección de encolados antiguos, limpieza de estrato de suciedad y reconstrucción de elementos perdidos. De igual manera, se acondicionó una peana adecuada para su correcta exposición, manipulación y transporte.
La intervención en la obra del guipuzcoano Andrés Nagel ‘8202’ (1982) consistió en la consolidación estructural y del material pictórico, así como en el tratamiento del estrato superficial compuesto por una densa capa de sustancias de diversa naturaleza. Además, se llevó a cabo la reintegración cromática, revisión del anclaje e instalación en el muro.
En cuanto a los 12 dibujos al carboncillo y tinta sobre papel verjurado, fechados entre 1875 y 1895, del bilbaíno Roberto Laplaza, se procedió al fijado de los elementos sustentados, limpieza mecánica y desadificación del soporte, eliminación de deformaciones y reintegración del mismo en pérdidas, además se su montaje y conservación.
Aburto, que se mostró “orgulloso” de que el Museo de Bellas Artes sea “referente” entre las pinacotecas del Estado, aseguró que es “una satisfacción” presentar un año más las obras restauradas y puestas a punto gracias al patrocinio de la Fundación Iberdrola.
Según destacó, gracias al programa de restauración se pudo intervenir y recuperar en “una abra maestra de la colección, dos obras de artistas vascos, doce obras de papel y otra del llamado fondo oculto, que, en esta ocasión, son también de aristas vascos” que “pueden volver a ver la luz en todo su esplendor, recuperadas de una situación de precariedad ocasionada por el paso del tiempo”.
El alcalde de Bilbao consideró que, entre las actividades que desarrolla el Museo de su ciudad, “la conservación y restauración de su patrimonio es una de las mas necesarias” y, por ello, subrayó, “la presencia de un patrocinio estable para estas actividades hace posible tener atendido uno de sus pilares fundamentales”.
Aburto aseguró, por otra parte, que todo el equipo de Conservación y Restauración trabajó “con entusiasmo para conseguir” el resultado de las obras presentadas. “A todos los que los componen les trasmito mi agradecimiento por su dedicación y su alta cualificación”, expresó.
