La vicepresidenta de la Junta de Castilla y León y consejera de Empleo, Rosa Valdeón, instó al Estado a retomar las negociaciones con los trabajadores de la empresa pública Tragsa y a buscar una solución al ERE que afecta a 160 empleados de la empresa matriz y 180 de todo el grupo. Valdeón se dirigió a los ministerios de Hacienda y Administraciones Públicas —como responsables de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a la que pertenece Tragsa— y de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente —presente en el Consejo de Administración de Tragsa—, así como al presidente de la empresa, para trasladar la “preocupación” del Ejecutivo autonómico por la situación de los trabajadores ante el anuncio de despido colectivo.
La Junta trasladó, de esta manera, el interés de la Comunidad por el mantenimiento de la actividad empresarial y de los puestos de trabajo. En este sentido, Valdeón ya se reunió el pasado 8 de enero con representantes del Comité de Empresa para analizar la situación. Esta petición al Ministerio se produce en el contexto actual en el que las causas económicas y productivas “que en su momento justificaron la medida de la empresa pueden ser ahora distintas”, agregaron.
Asimismo, valoró y reconocido la labor desempeñada por los trabajadores y subrayó la “necesidad” de “mantener la calidad de los servicios desempeñados” asociada al mantenimiento de puestos de trabajo que contribuyen a “fijar población en las áreas rurales”.
De esta manera la Junta de Castilla y León urge al Gobierno central para que solucione el problema que viene afectando a la empresa pública de Tragsa. La institución pretende hacer un ERE en para despedir a 180 trabajadores lo que ha provocado enérgicas protestas entre la plantilla.
