Un mes más, el Archivo Histórico Provincial, centro cultural dependiente de la Junta de Castilla y León, presenta la actividad ‘Tesoros Ocultos del Archivo’. La pieza elegida para abrir esta propuesta divulgativa en 2017 es un informe que emite el arquitecto municipal de Segovia, sobre las condiciones de seguridad e higiénico sanitarias, de las viviendas existentes en el ‘Lazareto de la Fuencisla’, propiedad del Ayuntamiento.
Con este documento, fechado en 1962, se muestran una serie de fotografías que ilustran las habitaciones de cada una de las viviendas, plasmando visualmente las condiciones en que vivían, mobiliario y utensilios que disponían, además de una pequeña descripción sobre la situación socio económica, y moralidad de cada una de ellas. Es una fuente importantísima para el conocimiento de la vida rural segoviana mantenida desde el siglo XIX hasta principios de los años sesenta, cuando comienza el desarrollo económico de España.
Los ‘lazaretos’ eran lugares donde se trataban enfermedades infecciosas. Históricamente se han utilizado para enfermedades contagiosas, como la lepra o la tuberculosis, y algunas de estas instalaciones eran más bien de reclusión, sin ningún tipo de cuidados médicos ni salubridad, situados a extramuros, para evitar contagios.
El antiguo hospital de San Lázaro, se levantaba cerca del Puente de San Lázaro, al noroeste del Alcázar, entre la carretera de los Hoyos, el Pinarillo y el río Eresma, teniendo acceso al mismo, desde el puente de San Lázaro, que arranca del Arco o Puerta de la Fuencisla o de San Lázaro, en las inmediaciones del Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla. En esa misma zona también estaba una de las más antiguas ermitas de la ciudad, la de San Lázaro.
Durante siglo XVI, el hospital era atendido por hermanos de la Orden de San Lázaro, de ahí su nombre. En el siglo XVIII, desaparece como centro hospitalario al ceder sus bienes y rentas al Hospital de San Juan de Dios. Posteriormente, en 1908, se piensa en reutilizar el lugar para los enfermos del cólera asiático, pero hubo un cambio de planes y se decide instalarlo en la zona del Puente de Hierro, aunque tampoco saldría adelante la idea debido al poco tamaño del solar, por lo que se permuta con otro, propiedad de la sociedad Mercantil ‘La Igualada’, cerca del Puente de San Lázaro, volviendo al punto inicial, construyendo un ‘Lazareto’ como medida de previsión sanitaria.
hospital y prisión Durante la Guerra Civil española se utilizaría como hospital – prisión, y cuando ésta acabó, fue ocupado por vecinos del barrio de San Marcos, con escasos recursos, viviendo casi veinticinco años, desde los años cuarenta hasta los años sesenta, aproximadamente, que es cuando el Arquitecto municipal emitió su informe. Dicho informe refleja las condiciones de vida de once familias, en una construcción en estado casi de abandono.
El Lazareto estaba formado por dos pabellones, donde cada ‘vivienda’ estaba compuesta, en su mayoría, por dos habitaciones: una cocina – comedor – sala de estar, y un dormitorio, y en algún caso, estas dos habitaciones estaban separadas por la galería de comunicación del pabellón.
