Cuando uno ve un grifo, piensa en que si lo manipula sale agua; si coge un peine, se lo pasa por el cabello; y lo normal es que se acuerde sólo del recogedor cuando se ha barrido y hay que hacer algo para transportar las pelusas hasta el cubo de la basura. Esto es lo que comparten el común de los mortales, una especie a la que no puede pertenecer Gilbert Legrand.
Este artista francés, ilustrador y diseñador gráfico, ve mucho más allá de los objetos y es capaz de transformarlos en auténticas obras de arte. Grifos que se convierten en mujeres; latas de sardinas transformadas en perros; botes de limpiador que esconden un elefante; peines y recogedores que son superhéroes… Su imaginación no tiene fin.
‘El juego de las pequeñas cosas’ es el nombre de la exposición protagonizada por Legrand que, en el marco de Titirimundi 2017, se inaugura hoy en el Torreón de Lozoya. Ayer, el artista mostraba su satisfacción por formar parte de este evento cultural y poder mostrar su obra fuera de Francia, algo que, dijo, no puede hacer habitualmente, aunque será por desconocimiento del resto del mundo, porque su obra es majestuosa de una forma sencilla, que puede ser entendida igual en China que en Ghana que en Rusia que en Canadá.
En ello radica su grandeza, en hacer una obra de arte con materiales cotidianos, fácilmente reconocibles para el público, que se convierten en iconos igualmente identificables, con un resultado muy sorprendente. Algunos ya pudieron disfrutar ayer de sus obras y los elogios se quedaron cortos, porque hubo quien se quedó hasta sin palabras.
La muestra estará en Segovia hasta el 18 de junio y ninguna excusa debería impedir a segovianos y visitantes disfrutar de ella, aunque sea sólo durante un rato, para descubrir que hay mucho detrás de una simple pinza de la ropa o de un muelle; para recordar aquellos años en los que un palo era más que un palo y la imaginación era el juguete más divertido, porque así fue también como comenzó Gilbert a trazar su destino artístico, con una afición en la niñez.
Su obra puede verse desde hoy, de martes a viernes de 18.00 a 21.00 horas, y los sábados y festivos, de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas, en el Torreón de Lozoya (los lunes, el espacio está cerrado al público).
