Decir Alberto Iglesias es poco menos que decir Pedro Almodóvar, ya que el genio manchego lleva 17 años con este donostiarra, que el pasado viernes recibió un más que merecido homenaje en el Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife (Fimucité). Y es que, a día de hoy, es el número uno en España. No en vano colecciona Goyas -10- y llegó a ser candidato a los Oscar en tres ocasiones: por El topo -este año-, Cometas en el cielo y El jardinero fiel.
Resulta fácil contactar con el compositor español de bandas sonoras más importante de todos los tiempos -será muy difícil que alguien le supere- dada la sencillez que atesora Alberto Iglesias, cuya discografía recomendamos vivamente. El prestigoso certamen Fimucité le ha premiado como el Mejor Compositor del Año y Mejor Obra del Año, por La piel que habito, filme irregular, aunque no en su música.
¿Qué influencias recibe?
Voy recibiendo influencias constantemente. De una manera consciente y, por supuesto, tambien de una manera inconsciente. Creo que soy muy distinto de cuando empecé. Quizá soy otro.Pero me siguen gustando Bach, Beethoven, Stravinsky, Herrmann. Bartok, Delerue, Miles Davis…
¿Cómo compone una banda sonora? ¿Le cuentan el argumento primero, le dan un guión, cortes del filme…?
Cuando me cuentan el argumento, no se me ocurre nada. Cuando veo la película por primera vez, se me ocurre algo más. Cuando me dicen que solo me quedan tres semanas para la grabación, se me ocurre todo (risas).
¿Qué desafíos le gustaría afrontar alguien que ya se ha hecho un hueco en Hollywood?
Cada proyecto nuevo es siempre un desafío. Se me suele olvidar muy rápido lo que aprendo, y en cada nuevo filme tengo que empezar siempre otra vez de cero. Es una manera de decirlo, no sé si es tan literal pero es una sensación de adolescencia y una necesidad de descubrimiento lo que predomina en mi carácter.
¿Cómo surgió su romance profesional con Almodóvar?
En mi caso por admiración. Es un artista inmenso.
Leí en una entrevista que tiene pegado a la cama un piano. ¿La inspiración le surge mientras duerme?
Sí, todo empieza y desemboca en los sueños. El sueño es saber, decía Paul Valèry.
¿Cuáles son sus referencias en las bandas sonoras?
Muchas, no solo de los compositores cinematográficos, aunque ahora me fijo más que antes en los compositores actuales. Algunos me gustan mucho.
¿De qué trabajo está más orgulloso?
No sé decirlo. Me gustaría que fuera el próximo, que siempre es el más dificil.
¿Cree que una mala banda sonora puede destrozar una película? ¿Y al revés?
Sí. La música es parte de la narración. Y si no hay simbiosis no hay nada, es baldío.
¿Vio El orfanato? Me comentaba Fernando Velázquez, el autor de la banda sonora, que hubo dos finales y lo único que cambiaba era la música, si transmitía un happy end o no. ¿Qué opina de esto?, ¿le ha pasado algo parecido?
En general, los productores o las compañías que producen películas tienen miedo a los finales no felices o a los ambiguos.Y no creo que sea muy bueno que todo dependa del acorde final, pero en los instantes más importantes de una película la música puede ser trascendental.En estos momentos de pensamiento blando, o sea de querer agradar continuamente al espectador, hay que pensar que éste es más inteligente que los creadores, y que en filmes como Apocalypse Now, ya se sabía que terminaba mal desde el primer fotograma. Y es una obra maestra que hizo una taquilla muy importante.
¿A qué películas le hubiera gustado poner su firma?
Me conformo con verlas, con apreciar las obras maestras, con notar su influencia sobre todos nosotros.
