Primero fue Segovia, después Murcia, le siguió Toledo y ahora es el turno de Granada, una ciudad para muchos de cuento y, por su historia, convulsa en muchas épocas, fuente ideal de inspiración para fabricar innumerables cuentos. Tanto que los escritores Lola Vicente y José López Rueda han vuelto a unir fuerzas e ilusión para reunir a las plumas de otros colegas para escribir sobre Granada. Factores positivos que se han impuesto a las trabas con que se han encontrado para sacar adelante una publicación y a los que se han unido la buena disposición y colaboración de un total de 21 escritores que nos ofrecen relatos sobre la infancia, sobre visitas a Granada o la historia de España, con predominio de los tiempos modernos, especialmente de los años de la Guerra Civil española y la posguerra. Pero también nos ponen en bandeja cuentos fantásticos formando un volumen interesante y ameno por su diversidad de enfoque y temática, aunque todo alimentado a través del cordón umbilical de la ciudad de la Alhambra.
En las 160 páginas de “Cuentos para Granada”, que vió la luz en Cylea Ediciones, encontramos tertulias en la trastienda de un despacho de vinos en la Alpujarra granadina (Medardo Fraile), el amor de un niño a su perro fiel (Francisco Craviotto), historias terroríficas de estorninos (Ángel Olgoso), pesadillas con mosquitos (Manuel Villar Raso), impactantes hallazgos a cargo de albañiles que perforan el suelo (Pilar Sánchez Álvarez) o una misteriosa cámara que fotografía a Carlos V e Isabel de Portugal (Antonio Costa). Del amplio grupo de relatos enmarcados en el desarrollo de la Guerra Civil, José López Cuerda señala que se trata de cuentos ‘comprometidos’, con trasfondo político, escritos por Fernando de Villena, Antonina Rodrigo y Lola Vicente, murciana afincada en Carbonero el Mayor desde hace décadas y para quien los cuentos siempre están de moda. Tan enamorada de este género en la actualidad (también ha publicado poemarios) que ya piensa en el siguiente proyecto: un nuevo volumen para esta colección. Será un libro de cuentos para el vino, product en torno al cual giran tantas actividades tan enraizadas en Segovia. Y porque, como la propia Lola Vicente afirma, “el vino es ardiente y generoso y porque el cuento, le conte, il racconto tale, ha sido y será siempre como el vino: una vianda de lo más interesante”.
