El escenario natural para el aprendizaje de la danza popular es la calle. Lo saben bien los creadores de los convulsivos bailes actuales, que aprovechan sus exhibiciones en cualquier evento público para conseguir visibilidad y conseguir nuevos aficionados. La danza contemporánea gana espacio en la calle, pero la tradicional no está dispuesta a perder el suyo.
Hace cinco años, ‘La Esteva’ ideó una actividad denominada ‘Ven a bailar con nosotros’, consistente en convocar en la Plaza Mayor de Segovia a todos aquellos que desearan iniciarse en la danza segoviana. Y como aquella ocurrencia tuvo éxito, desde entonces se ha repetido, o en el ‘Día Internacional de la Danza’ o en el ‘Día Europeo de la Música’.
Ayer tuvo otra edición de ‘Ven a bailar con nosotros’, una edición especial, dado que ‘La Esteva’ está celebrando el 75 aniversario de la creación del grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina, del que se considera heredero. Por este motivo, invitó a participar al grupo de música folk ‘Al Albor de la Yesca’ y a la Escuela de Dulzaina de Segovia, para que interpretaran piezas de su repertorio habitual.
Desde el kiosco, el director artístico de ‘La Esteva’, Fernando San Romualdo, ejerció de profesor, enseñando los pasos de cada baile. “Queremos que la gente que viene aprenda cuatro ó cinco pasos, no muy difíciles”, explicaba Rosa Velasco. Lo suficiente como para defenderse cuando haya que bailar una jota segoviana.
Los componentes de ‘La Esteva’ —en su mayoría, chicas—, formaron rápidamente dos filas, y a ellas se fueron agregando quienes se atrevían a iniciarse en este arte. El traje típico de segoviano brillaba por su ausencia. “Pedimos a la gente de ‘La Esteva’ que venga aquí vestida de calle, para dar un aspecto más natural a esta clase y animar a los que nos ven a que se unan a nosotros”, agregó Velasco. Ayer se organizó un gran corro alrededor de los danzantes. Y, como no podía ser de otra manera, no faltaron asiáticos grabando con sus cámaras.
En definitiva, ‘Ven a bailar con nosotros’ es una fórmula que funciona; ayuda a descubrir los bailes propios y, además, contribuye a generar eso que se llama sinergia, pues es otro atractivo que sumar al casco histórico de Segovia.
